Nunca es tarde: cómo empezar a hacer ejercicio después de los 60 años

Comenzar una rutina de ejercicio a los 60 años sin experiencia previa es totalmente posible y puede transformar la calidad de vida. Lo importante no es la intensidad sino la consistencia, haciendo actividad física de forma progresiva y adaptada al cuerpo. Los expertos recomiendan combinar ejercicios de fuerza, movilidad y cardio suave, de dos a tres días por semana con sesiones de 30 a 45 minutos, priorizando siempre la técnica sobre el rendimiento.
Muchas personas que llegan a los 60 años sin haber hecho ejercicio creen que ya es demasiado tarde para cambiar esa realidad. Sin embargo, expertos en bienestar confirman que esta creencia es un mito. Comenzar una rutina de actividad física a esa edad no solo es posible, sino que puede marcar una diferencia significativa en cómo vive el resto de su vida.
De acuerdo con la entrenadora de bienestar Patricia Vera, en una entrevista con el portal Cuídate Plus, la clave está en el enfoque correcto. "Empezar a entrenar a los 60 años no solo es posible, sino que puede marcar un antes y un después en la calidad de vida. Muchas personas llegan a esta etapa pensando que ya es tarde o que su cuerpo no va a responder, pero la realidad es muy distinta cuando el enfoque es el adecuado", explicó.
El punto crucial es que el ejercicio a esta edad debe ser sencillo y gradual. A los 60 años, el cuerpo puede tener pequeñas limitaciones o lesiones acumuladas por el paso del tiempo y los hábitos previos, por eso la progresión es fundamental. "Lo importante no es la edad, sino cómo empiezas. No se trata de hacer más, sino de hacerlo bien. Cuando una persona comienza poco a poco, respetando sus tiempos y con ejercicios adecuados, el entrenamiento no solo es seguro, también se convierte en una herramienta muy importante para mejorar la salud general, la movilidad y la autonomía", precisó Vera.
El objetivo de estas rutinas no es ganar rendimiento atlético, sino recuperar y fortalecer las funciones básicas del cuerpo. Para lograrlo, la experta recomienda tres pilares fundamentales: entrenamientos de fuerza como las sentadillas para mantener la masa muscular, ejercicios de movilidad para proteger las articulaciones, y cardio suave como caminar, nadar o montar en bicicleta. "La combinación de estos tres pilares es lo que realmente genera beneficios a nivel físico y de salud", señaló.
En cuanto a la frecuencia, lo recomendable al principio es entrenar dos o tres días a la semana con sesiones de 30 a 45 minutos. Esto es suficiente para notar mejoras sin causar fatiga excesiva. Es fundamental respetar los descansos, priorizar la técnica correcta sobre la intensidad del ejercicio y nunca saltarse el calentamiento previo para evitar lesiones.
"El cuerpo necesita tiempo para adaptarse. Es preferible comenzar por hacer demasiado poco que pretender hacer demasiado de inicio", concluyó Vera. Acompañar esta rutina de ejercicio con una buena alimentación y descanso adecuado completa la fórmula para que a cualquier edad sea posible recuperar la salud y mejorar la calidad de vida.
Fuente original: El Tiempo - Salud