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Nueve de cada diez trabajadores gastan la prima en bolsillo: por qué termina desapareciendo

Fuente: La República - Finanzas

La prima de servicios de junio se convierte en gasto inmediato para la mayoría de colombianos, no en ahorro o inversión. Un análisis revela que 79% de los trabajadores se arrepiente de cómo usa estos ingresos extra, pero el problema no es solo gastar: es la indecisión. La incertidumbre política también paraliza las decisiones financieras de casi la mitad de los encuestados.

Junio llega con expectativa renovada en millones de hogares colombianos. Es el mes de la prima de servicios, ese ingreso adicional que muchos ven como tabla de salvación para ponerse al día con deudas, hacer compras pendientes o, idealmente, guardar algo para el futuro. Pero la realidad es más cruda: según un análisis del Mejor CDT, cerca de 90% de los trabajadores termina convirtiendo esa plata en gastos cotidianos sin dejarse ningún rastro.

Lo más revelador no es que la gente gaste la prima. Lo preocupante es que después se arrepiente. El estudio muestra que 79% de los colombianos admite haber tomado una mala decisión con sus ingresos extraordinarios. Y aquí viene lo importante: ese arrepentimiento no nace principalmente del acto de gastar, sino de no haber decidido a tiempo qué hacer con el dinero. De hecho, 76% de los encuestados asegura haber perdido oportunidades por procrastinación financiera, es decir, por esperar demasiado antes de actuar.

Hay otra grieta importante entre lo que prometen hacer y lo que realmente hacen. Aunque 55% de los trabajadores dice tener un plan claro para usar la prima antes de recibirla, solo 54% logra cumplir sus metas financieras. Eso significa que más de la mitad abandona su plan en el camino. Compras, pago de deudas y necesidades básicas concentran 51% de estos ingresos, dejando poco espacio para construcción de futuro.

El contexto político también pesa. Según el análisis, 46% de los colombianos reconoce que la incertidumbre electoral de 2026 lo llevó a una postura defensiva: congela decisiones de ahorro e inversión, pero esa protección no existe si el dinero termina en consumo inmediato de todas formas.

Por ciudades, Barranquilla lidera con 85% de arrepentimiento por no haber ahorrado. Bogotá le sigue con 76%, aunque paradójicamente es donde más gente afirma tener intención de ahorrar. Bucaramanga y Cali completan el panorama con 75% y 74% respectivamente.

Los expertos identifican el error principal: confiar en la fuerza de voluntad. Dejar la prima en la cuenta de nómina "sin tocarla" es ilusión. El dinero se filtra entre gastos pequeños e impulsivos casi sin darse cuenta. La solución práctica es lo que llaman "blindaje por aislamiento": trasladar esos recursos inmediatamente a una cuenta o instrumento separado que no esté al alcance de la tentación diaria. En lugar de buscar inversiones especulativas de alto riesgo, los analistas recomiendan instrumentos con rendimientos garantizados.

La verdadera estrategia es vincular la prima con metas concretas del segundo semestre: educación, fondos de emergencia o pago estratégico de deudas. La prima sigue siendo una oportunidad para fortalecer las finanzas personales, pero el verdadero enemigo no es gastar. Es quedarse paralizado sin un plan, viendo cómo el dinero desaparece sin haber dejado nada atrás.

Fuente original: La República - Finanzas

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