Marcas de calzado apuestan por materiales naturales y narrativas amazónicas en sus diseños

La industria del calzado está girando hacia colaboraciones que integran insumos naturales, procesos sostenibles y referencias culturales. La marca franco-brasileña Veja y la firma Carnan presentan una colección inspirada en la Amazonía, utilizando caucho natural extraído por comunidades locales en Brasil. Esta tendencia refleja cómo las marcas buscan conectar la estética con el origen territorial y la responsabilidad ambiental.
Las grandes marcas de zapatos están cambiando sus estrategias de diseño. Ahora integran materiales naturales, procesos que respetan el ambiente y referencias propias del territorio donde se producen. El objetivo es claro: crear productos que cuenten una historia vinculada al lugar donde provienen.
Veja, la conocida marca franco-brasileña, se asoció con Carnan, una firma brasileña, para lanzar una colaboración centrada en la Amazonía. El resultado son dos versiones del modelo Salar, un zapato de corte urbano que incorpora elementos inspirados directamente en el entorno natural de la región. La colección juega con dos paletas de colores distintas. Una llamada Umber presenta tonos tierra que remiten a los suelos amazónicos, mientras que la otra, Militar, combina verdes intensos con acentos en violeta y marrón que evocan la vegetación tropical. Los zapatos incluyen paneles en gamuza texturizada que le dan profundidad al diseño.
Más allá de lo visual, la colaboración incorpora elementos gráficos y artesanales. El logo de Carnan aparece bordado en la parte trasera del zapato, y los detalles frontales hacen referencia a procesos manuales, algo que define la identidad de Carnan desde su fundación en 2018, cuando comenzó a trabajar sobre la diversidad cultural brasileña reinterpretando referencias globales desde una perspectiva local.
Lo más importante de esta alianza es el compromiso con la sostenibilidad y el origen. El caucho natural utilizado en las suelas proviene directamente de la Amazonía. Veja lleva más de dos décadas trabajando con comunidades dedicadas a la extracción de látex en esa región. Actualmente, más de 2.500 familias organizadas en cooperativas participan en esta cadena productiva que se basa en conocimientos tradicionales.
Este modelo de producción busca un equilibrio: preservar el bosque amazónico mientras genera ingresos para las comunidades. Para lograrlo, ambas marcas implementan prácticas sostenibles y ofrecen precios que superan lo que pagan en el mercado convencional. La tendencia refleja cómo la industria del calzado se está transformando, con alianzas que responden a valores compartidos en torno a la sostenibilidad y el respeto por el territorio.
Fuente original: El Tiempo - Vida