Los pagos digitales mueven la economía: qué significa Bre-B para tu negocio y tu empleo
Colombia registra más de 100 millones de llaves de pago digital activas en Bre-B, con transacciones que ya superan los 34 billones de pesos. Estudios internacionales muestran que cada punto que crece el uso de pagos digitales genera incrementos medibles en el PIB y reduce el empleo informal. La digitalización de pagos públicos podría ahorrar entre 0,8% y 1,1% del PIB anual en costos de logística y corrupción.
Durante años se discutió si los pagos digitales eran realmente necesarios. Hoy eso es viejo. La pregunta real ahora es cuánto dinero deja sobre la mesa un país que no apuesta por ellos. Un análisis realizado por la fintech Mono comparó lo que pasó en Kenia con M Pesa, India con UPI, Brasil con PIX y Colombia con Bre-B. La conclusión es contundente: la digitalización de pagos no es un lujo tecnológico, es un motor económico.
Los números lo dicen clarito. El Banco de Pagos Internacionales, después de revisar información de 101 economías, encontró que cuando aumenta un punto porcentual el uso de pagos digitales, el crecimiento económico por persona sube en 0,10 puntos porcentuales en dos años. Para ponerlo en perspectiva: si toda Colombia pasara un poco más a lo digital en pagos, todos podríamos tener un poco más de crecimiento en nuestro bolsillo. Pero hay más. Ese mismo cambio reduce el empleo informal en 0,06 puntos porcentuales, es decir, más gente con contratos formales, con protección y derechos.
¿Por qué funciona así? Porque cuando pagas digitalmente, dejas huella. Cada transacción queda registrada. Los comerciantes que tienen ese historial de pagos pueden acceder más fácil a créditos. Las empresas mueven el dinero más rápido sin esperar cuadradores ni intermediarios. Los costos de manejar efectivo, contar monedas, hacer traslados de seguridad, todo eso desaparece. Es dinero que sale del bolsillo de negocios pequeños y que podría ir a contratar gente o mejorar servicios.
En Colombia, Bre-B es el sistema que está haciendo este trabajo. Ya tiene más de 100 millones de llaves registradas (básicamente, millones de colombianos y negocios conectados) y acumula transacciones por más de 34 billones de pesos. El Banco de la República lo impulsó como un sistema interoperable, es decir, que funciona entre diferentes bancos y plataformas sin que uno tenga que cambiar de app cada vez. Juan Camilo Poveda, CEO de Mono, lo explicó así: "La evidencia internacional sugiere que la digitalización de pagos públicos puede generar eficiencias fiscales relevantes y, al mismo tiempo, contribuir a la formalización e inclusión."
Ahora bien, cuál es el beneficio fiscal real. El Fondo Monetario Internacional y McKinsey estimaron que si un país en desarrollo digitalizara completamente los pagos del gobierno (salarios de empleados públicos, pensiones, compras del Estado), podría ahorrar entre 0,8% y 1,1% de su PIB anual. Eso no suena a mucho hasta que lo pones en números: para Colombia, serían miles de millones que no se pierden en logística innecesaria, filtración de dinero o corrupción. Plata que podría ir a hospitales o escuelas.
El sistema ya está funcionando con casos reales. Bre-B permite hacer cobros con código QR que se reconcilian solos en menos de 20 segundos. Las empresas pueden hacer pagos masivos de nómina o incentivos en tiempo real sin esperar tres días como antes. Para trabajadores independientes que viven de giros frecuentes, es un cambio de vida.
Pero claro, esto no se logra solo con tecnología. Se necesita que la gente entienda cómo funciona, que la infraestructura tenga cobertura y que los gobernantes le hagan caso a la evidencia. Por eso Poveda terminó con un reto explícito: "El reto es escalar adopción con seguridad, educación financiera e infraestructura interoperable y esta es una tarea para el nuevo gobierno que entre en Colombia". Mientras eso sucede, cada pago digital que haces es un pequeño empujón hacia una economía más formal, eficiente y conectada.
Fuente original: La República - Finanzas
