Lo que debe saber sobre picaduras de garrapatas y cómo proteger a sus hijos
Las garrapatas son arácnidos que se adhieren a la piel para succionar sangre y pueden transmitir enfermedades como la de Lyme. Si encuentra una garrapata, debe removerla con pinzas dentro de las primeras 36 horas, pues después de ese tiempo aumenta el riesgo de contagio. La prevención incluye usar ropa adecuada, repelentes y revisar el cuerpo después de actividades al aire libre, especialmente en zonas boscosas.
Las garrapatas no son insectos ordinarios. Pertenecen a la familia de los arácnidos, la misma de las arañas y los escorpiones. Cuando pican, se aferran a la piel y succionan sangre. Aunque existen cientos de especies, las más comunes en Colombia y otras regiones son las garrapatas de ciervos y las de perros. Las primeras son muy pequeñas, del tamaño de la cabeza de un alfiler, mientras que las segundas pueden llegar hasta una pulgada de largo.
Lo peligroso de estas picaduras es que algunas garrapatas portan gérmenes causantes de enfermedades. Las garrapatas de ciervos pueden transmitir la enfermedad de Lyme, especialmente en ciertas regiones de Estados Unidos. Las garrapatas de perros, por su parte, pueden contagiar la Fiebre maculosa de las montañas Rocosas. Sin embargo, cuando una garrapata pica inicialmente, la persona casi no siente nada. Solo puede haber un enrojecimiento ligero alrededor del área debido a la irritación causada por la saliva del parásito.
Si sospecha que su hijo tiene una garrapata, lo primero es revisar cuidadosamente su cuerpo después de actividades al aire libre. Busque en el cuero cabelludo, detrás de las orejas, el cuello, las axilas, el ombligo y detrás de las rodillas. Es crucial remover la garrapata dentro de las primeras 36 horas, pues después de ese período el riesgo de transmisión de enfermedades aumenta significativamente. Para hacerlo, use pinzas para agarrar la garrapata lo más cerca posible de la piel y extráigala con un movimiento rápido y firme. Luego lave la zona con agua y jabón o alcohol. No intente cubrir la garrapata con vaselina o esmalte de uñas, pues esto puede hacer que se hunda más en la piel y libere más saliva, aumentando el riesgo de contagio.
Si una pequeña parte de la garrapata queda adherida a la piel, no se alarme. Con el tiempo se desprender sola. Mantenga vigilancia de la zona por si aparecen signos de irritación o infección. La mayoría de las picaduras no necesitan atención médica, pero es importante estar atento durante los 30 días siguientes a síntomas de la enfermedad de Lyme como erupciones en la piel, dolor de cabeza, fatiga, dolor muscular o inflamación articular. Si sospecha que la garrapata estuvo agarrada más de 36 horas o si vive en una zona donde la enfermedad de Lyme es frecuente, consulte a su médico, quien puede prescribir antibióticos preventivos.
Para prevenir las picaduras, lo ideal es evitar zonas boscosas y con hierba alta donde habitan estas plagas. Si debe aventurarse en esas áreas, camine por el centro de los senderos y no entre la vegetación densa. Vístase con pantalones largos, camiseta de manga larga y botas cerradas. Meta los extremos de los pantalones dentro de las botas para bloquear el paso a las garrapatas. Use repelentes de insectos con DEET entre 10 y 30 por ciento en niños mayores de dos años, siguiendo las instrucciones del producto. Considere tratar la ropa con permetrina, un tratamiento seguro para todas las edades que repele garrapatas. Prefiera ropa de colores claros para identificar más fácilmente si hay garrapatas. Al regresar a casa después de actividades al aire libre, toda la familia debe ducharse y lavarse el cabello para eliminar cualquier parásito que haya podido adherirse.
Fuente original: Mediplus - Qué hay de nuevo