Las llaves de Bre-B le ganan terreno a Nequi entre trabajadores independientes
Un nuevo sistema de pagos del Banco de la República llamado Bre-B ha ganado popularidad entre vendedores ambulantes, comerciantes y conductores en apenas siete meses. Su principal ventaja es que el dinero cae directamente a la cuenta bancaria sin intermediarios, evitando que los ingresos queden dispersos en varias plataformas. Aunque Nequi y DaviPlata siguen siendo opciones vigentes, la pregunta "¿me pasa su llave?" ya compite con las tradicionales en la vida comercial colombiana.
Hace poco, si usted quería pagar a un taxista, una vendedora ambulante o un comerciante pequeño, la pregunta era casi automática: "¿tienes Nequi o DaviPlata?". Ahora esa conversación está cambiando. Con apenas siete meses en el mercado, las llaves de Bre-B se han colado en los bolsillos digitales de millones de colombianos y están reescribiendo cómo la gente recibe su dinero día a día.
El mecanismo es simple pero revolucionario para quien vive del trabajo independiente: el dinero llega directo a la cuenta bancaria. Sin saltos entre aplicaciones, sin tener que pasar por una billetera digital intermedia. Eso es lo que explica por qué cuando la agencia consultó a cinco trabajadores independientes sobre sus preferencias, cuatro contestaron sin dudarlo: prefieren las llaves. Como lo resumieron ellos mismos, "la plata te cae a la cuenta directo".
Marisol, que vende hamburguesas en un local al norte de Bogotá, lo expresa perfectamente. Aunque recibe pagos por Nequi también, elige las llaves para no tener que hacer un movimiento extra: transferir el dinero desde Nequi a su cuenta principal. Eso suena a detalle menor, pero para alguien que maneja múltiples ingresos pequeños durante el día, cada paso que ahorra es una victoria. Lo mismo ocurre con Leonardo Rodríguez, comerciante de textiles en el San Andresito. Él explica que en su negocio recibe pagos de clientes de diferentes bancos y "muchas veces no se acomodan a Nequi o DaviPlata como sí lo hace la llave".
Las cifras confirman este cambio de preferencias. Con siete meses de operación, Bre-B ya cuenta con 35,1 millones de clientes registrados. En total hay 107,8 millones de llaves activas y, al 11 de junio, se habían realizado 993,7 millones de transacciones. Adolfo, conductor de Uber, suma su voz al coro: aunque reconoce que Nequi y DaviPlata siempre funcionaron bien, asegura que Bre-B simplificó el volumen de movimientos que tenía que hacer antes.
Otros trabajadores independientes, como Nelly, costurera y dueña de arrendamientos, prefieren no poner todos los huevos en la misma canasta. Ella usa las tres opciones: Nequi, DaviPlata y las llaves, según la actividad de donde venga el dinero. Lo que sí valora en común es la rapidez y reducir el efectivo en mano, que siempre es un riesgo. Pero no es unánime. Amparo, ama de casa, sigue siendo leal a Nequi porque es la plataforma donde más se mueve en su vida diaria y se siente cómoda, aunque reconoce que las caídas del sistema son un problema. Y tiene razón en su lealtad: Nequi cuenta con 28 millones de clientes y maneja en promedio 63,6 millones de transacciones diarias.
Lo cierto es que más allá de cuál aplicación gane, todos estos trabajadores independientes comparten un mismo descubrimiento: recibir dinero rápido y seguro pasó de ser un lujo a ser una necesidad. Y en eso, sin que nadie lo planeara, los colombianos cambiaron una pregunta que parecía grabada a fuego en el comercio cotidiano. Del tradicional "¿tienes Nequi o DaviPlata?" se está pasando, cada vez más seguido, al "¿me pasas tu llave?".
Fuente original: La República - Finanzas