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Las encuestas de abril crean confusión: Cepeda sube entre 36% y 44% según quién mida

Fuente: El Colombiano - Colombia
Las encuestas de abril crean confusión: Cepeda sube entre 36% y 44% según quién mida
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Las nuevas encuestas presidenciales de abril traen números contradictorios que pintan escenarios electorales muy diferentes. Mientras Invamer le da a Iván Cepeda 44,3%, GAD3 lo ubica en 36%: una diferencia de más de 8 puntos que puede significar ganar en primera vuelta o llegar a segunda. Las metodologías distintas de cada encuestadora, el momento del trabajo de campo y el tipo de votantes que capturan explican buena parte de estas divergencias. Lo único claro es que habrá segunda vuelta.

La oleada de encuestas de abril llegó, pero en lugar de aclarar el panorama electoral, dejó a muchos colombianos rascándose la cabeza. En apenas dos días conocimos resultados muy distintos del mismo candidato: GAD3 lo puso en 36%, mientras que Invamer lo ubicó en 44,3%. Eso no es un detalle menor. Es la diferencia entre una candidatura que está prácticamente a ganar en primera vuelta y otra que tendría que pelear duro hacia la segunda vuelta.

Para Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, esa brecha de más de 8 puntos cambia todo. Con los números de Invamer, le faltarían apenas 5 puntos para llegar al 50% que lo haría ganador en la primera ronda. Con los de GAD3, necesitaría casi 14 puntos más, algo casi imposible en los 33 días que quedaban para las elecciones. Como dijeron los expertos, no es lo mismo una campaña que consolida una victoria casi asegurada que una que todavía tiene que librar una batalla de fondo.

La buena noticia es que en algo coinciden todas las mediciones: Iván Cepeda lidera. También coinciden en que Abelardo de la Espriella ocuparía el segundo lugar con intención de voto cercana al 21%, asegurándose cupo para la segunda vuelta. En Paloma Valencia las diferencias son mayores: Atlas Intel la ponía en 22,9%, Invamer en 19,8% y GAD3 solo en 13%.

¿Y por qué tan distintos los números? La explicación está en cómo trabaja cada firma. Invamer va a las casas, se sienta en el corredor, muestra el tarjetón oficial y pregunta en persona. Atlas Intel, una firma brasileña, captura a votantes que navegan en internet y los intercepta con la encuesta. GAD3, firma española con operación en Colombia, marca celulares y usa entrevistadores entrenados para sonar neutrales. Cada método toca un electorado ligeramente diferente. El votante que abre la puerta en Soacha no es el mismo que contesta un celular un martes al mediodía, ni quien navega en internet en su tiempo libre. Aunque las encuestadoras aplican ajustes estadísticos para corregir esos sesgos, no siempre los supuestos sobre la población real resultan correctos.

Ricardo Ruiz, politólogo y analista de datos, confirmó que las diferencias se deben "en buena parte" a la metodología. Señaló que "la encuesta de Invamer es presencial y requiere un muestreo muchísimo más grande, y cuando se sobrerrepresentan estratos pequeños o áreas rurales, esos perfiles tienen actualmente cercanía con candidaturas como las de Cepeda, y en menor medida, Abelardo". Además, aunque las dos encuestas recientes se publicaron con un día de diferencia, sus trabajos de campo se hicieron en ventanas distintas: GAD3 del 22 al 24 de abril e Invamer del 15 al 24. En una campaña electoral, incluso 72 horas pueden ser suficientes para que una declaración o un escándalo mueva el marcador.

Lo que sí quedó claro en todas las mediciones fue el derrumbe del centro político. Claudia López cayó de 11,7% a 3,6% y Sergio Fajardo de 6,6% a 2,5%, sumando entre los dos lo que sacó el voto en blanco. Esto no es solo una cifra electoral: es síntoma de la polarización que atraviesa esta campaña. Los votantes moderados parecen haberse corrido hacia los extremos del espectro o decidieron abstenerse. Si eso continúa hasta el 31 de mayo, la segunda vuelta será un pulso entre dos candidatos sin que el centro tenga poder real para negociar ni definir el resultado, cosa que sí pasó en las dos últimas elecciones presidenciales.

Ante tanta cifra contradictoria, hay reglas básicas para navegar sin perderse. Primero: ninguna encuesta debe leerse como fotografía definitiva de la realidad. Es una aproximación con margen de error, sesgos metodológicos y un momento específico de captura. Segundo: la tendencia importa más que el número puntual. Que Paloma Valencia suba en todas las encuestas es más informativo que discutir si está en 13% o 19%. Tercero: comparar entre encuestadoras distintas requiere cautela. Lo más honesto es comparar cada firma consigo misma a lo largo del tiempo. Como dijo Martín Orozco de Invamer, "las encuestas no hacen pronósticos sobre lo que va a ocurrir en el futuro. Lo que hacen es mostrar la tendencia del momento".

Lo que sí puede afirmarse con relativa certeza es que el 31 de mayo habrá segunda vuelta, y que esa segunda vuelta podría ser mucho más reñida de lo que sugiere cualquiera de las encuestas actuales. El cierre de brecha más significativo de toda esta oleada está en la comparación entre lo que Invamer medía en febrero (Cepeda 65,2% contra Valencia 30,7%, diferencia de 35 puntos) y lo que media en abril (Cepeda 51,2% contra Valencia 46,6%, diferencia de apenas 4,6 puntos). Eso, más que cualquier otra cifra, anticipa una contienda mucho más competida de lo que el ruido de las encuestas deja ver.

Fuente original: El Colombiano - Colombia

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