La sangre menstrual podría revolucionar el diagnóstico de enfermedades uterinas en mujeres

Investigadores están desarrollando nuevas pruebas que analizan la sangre menstrual para detectar enfermedades como endometriosis de forma más rápida y menos invasiva que los métodos actuales. El diagnóstico de endometriosis tarda entre cinco y 12 años porque requiere cirugía. Este fluido contiene información valiosa sobre la salud del útero que no se puede obtener de otras muestras biológicas.
La endometriosis afecta a millones de mujeres en el mundo, pero su diagnóstico es un proceso largo y complicado. Según la Clínica Mayo, esta enfermedad, en la que un tejido similar al que recubre el interior del útero crece fuera de este, afecta a 190 millones de mujeres globalmente. Lo más preocupante es que confirmar la enfermedad tarda entre cinco y 12 años porque requiere una laparoscopia, un procedimiento quirúrgico en el que se inserta una pequeña cámara dentro de la pelvis.
Ahora investigadores buscan cambiar esto. Ridhi Tariyal, cofundador y director ejecutivo de NextGen Jane, empresa dedicada a crear mejores métodos de diagnóstico, explicó que están desarrollando una prueba basada en análisis de sangre menstrual. Según Tariyal, esta prueba sería más rápida y menos invasiva que la cirugía, y podría detectar no solo endometriosis sino muchas más condiciones. El experto afirmó que "se obtiene acceso a tipos de células y otras características moleculares que no es posible con sangre completa, saliva ni otros tipos de muestras".
Lo particular de la sangre menstrual es su composición compleja. Aproximadamente la mitad es agua, mientras que el resto contiene proteínas, hormonas, bacterias, tejido endometrial y células desprendidas de varios órganos reproductivos. Tariyal describió este análisis como "básicamente una biopsia natural que proporciona información sobre los órganos reproductivos".
Christine Metz, bióloga reproductiva de los Institutos Feinstein para la Investigación Médica de Northwest Health en Estados Unidos, lleva más de una década estudiando este fluido. No solo busca identificar endometriosis, sino también otras enfermedades como cáncer de endometrio, adenomiosis (cuando el revestimiento del útero crece dentro de la pared uterina) e inflamaciones del endometrio. Metz explicó que "se puede usar la sangre menstrual para buscar cualquier condición que afecte al útero, y hay muchas. El efluente menstrual es muy valioso para comprender la salud uterina, a la que no tenemos acceso de otra manera; es una muestra biológica muy singular".
Los números apoyan esta investigación. Un estudio identificó 385 proteínas presentes exclusivamente en la sangre menstrual. Esta ventaja es crucial porque el útero tiene aproximadamente el tamaño de una toronja, por lo que una biopsia tradicional solo captura una pequeña muestra. En cambio, el efluente menstrual incluye todo el endometrio desprendido, brindando una visión más completa del estado de este órgano.
Fuente original: El Tiempo - Salud