La IA no reemplaza al psicólogo: riesgos de usar ChatGPT para problemas emocionales

Cada vez más jóvenes colombianos usan herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, Claude o Gemini para hablar de problemas personales y emocionales, en lugar de acudir a profesionales de la psicología. Especialistas advierten que estas plataformas pueden validar conductas negativas, carecen de regulación ética sobre datos personales y no ofrecen evaluaciones estructuradas que adapten las recomendaciones a cada caso particular. El acceso difícil y costoso a terapia tradicional en Colombia impulsa esta tendencia, pero expertos enfatizan que la ausencia de confrontación profesional puede reforzar patrones de comportamiento perjudiciales.
Cada día crece el número de jóvenes que recurren a chatbots de inteligencia artificial para desahogarse, buscar consejo emocional o explorar conflictos internos. Aunque estas herramientas están diseñadas para responder preguntas técnicas, la realidad muestra una tendencia preocupante: personas utilizándolas como alternativa a la terapia psicológica profesional. Según datos de OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, aproximadamente el 0,07 por ciento de los usuarios de esta plataforma presenta riesgos relacionados con su salud mental, lo que representa al menos 560.000 personas a nivel mundial.
Diana Camila Garzón Velandia, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Colombia, no recomienda que los jóvenes usen estas herramientas para tratar asuntos emocionales. Aunque ofrecen respuestas rápidas y accesibles, les falta lo esencial de una atención psicológica real. El principal riesgo que identifica la experta es lo que llama "complacencia y validación". La inteligencia artificial tiende a justificar conductas poco adaptativas sin cuestionarlas, algo muy diferente a lo que hace un psicólogo profesional. "En algunos casos, la IA puede incluso justificar conductas poco adaptativas para las personas", advirtió Garzón Velandia, explicando que cuando no hay esa confrontación necesaria, los comportamientos y creencias perjudiciales se refuerzan en lugar de transformarse.
Otro problema crítico es el manejo de la información personal. Mientras que los psicólogos están sujetos a regulaciones éticas y legales estrictas sobre la privacidad de sus pacientes, la inteligencia artificial no cuenta con normativas claras en Colombia o en muchos otros países. Esto significa que información sensible que compartes con un chatbot puede ser utilizada para entrenar algoritmos u otros fines no especificados. Los usuarios muchas veces comparten detalles profundamente personales sin saber realmente qué sucede con esos datos.
¿Por qué entonces tantos jóvenes prefieren hablar con una máquina? Garzón Velandia señala que la percepción de que la IA "entiende sin juzgar" es atractiva. Las personas sienten que pueden abrirse sobre cualquier tema sin temor a la crítica. Además, la atención psicológica tradicional en Colombia es percibida como costosa y difícil de acceder, especialmente para quienes no tienen cobertura de EPS o recursos económicos suficientes. Los chatbots aparecen como una solución inmediata, gratuita y disponible a cualquier hora. Sin embargo, esa accesibilidad no compensa la complejidad de un verdadero proceso terapéutico.
Un riesgo adicional radica en que las recomendaciones de la IA carecen de contexto. Las estrategias para regular emociones o tolerar malestar requieren una evaluación estructurada que adapte las intervenciones a cada persona específica. "Al no existir una evaluación estructurada ni una integración adecuada de información objetiva del usuario, las recomendaciones pueden tener vacíos importantes", explicó la experta. Esto es especialmente problemático en jóvenes cuyos sistemas de regulación emocional aún están en desarrollo y que pueden tener dificultades para reconocer que las sugerencias del chatbot no se ajustan realmente a sus necesidades.
Los expertos son claros: la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para muchas cosas, pero nunca será un reemplazo para la orientación profesional en salud mental. Si te sientes abrumado emocionalmente o tienes conflictos personales, lo más recomendable es buscar ayuda de un psicólogo. En Colombia, existen alternativas de bajo costo, como servicios en universidades, centros de salud mental públicos o profesionales independientes que adaptan sus honorarios.
Fuente original: El Tiempo - Salud