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La IA corre más rápido que la seguridad: la asimetría que amenaza a empresas latinoamericanas

Fuente: Impacto TIC
La IA corre más rápido que la seguridad: la asimetría que amenaza a empresas latinoamericanas
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Juan Pablo Castro, líder de ciberseguridad de TrendAI para Latinoamérica, advierte que la Inteligencia Artificial fue diseñada para la velocidad, no para la protección. Mientras las empresas enfrentan restricciones éticas y regulatorias, los cibercriminales adoptan IA sin frenos. Esta asimetría crea un riesgo sin precedentes: herramientas que detectan vulnerabilidades más rápido que la capacidad de repararlas.

Hace poco más de un año, Trend Micro cambió el nombre de su división empresarial a TrendAI. Parece solo un movimiento de marketing en tiempos de IA, pero es algo más profundo, según Juan Pablo Castro, vicepresidente de Ingeniería de Soluciones y Ciberseguridad para Latinoamérica. Durante el evento TrendAI Spark Colombia, Castro explicó que el cambio refleja cómo la Inteligencia Artificial representa una disrupción sin precedentes. Mientras que en el pasado la ciberseguridad enfrentó olas de cambio con Internet, dispositivos móviles y la nube, ninguna fue tan transversal como la IA. "Todos los otros cambios tuvieron que ver con tecnologías. La Inteligencia Artificial está revolucionando el mundo entero", señala Castro.

Aquí viene lo preocupante: la IA no fue construida pensando en la seguridad. Castro utiliza una analogía clara: es como un conductor que ante una emergencia se salta los semáforos en rojo. Tiene prioridades urgentes. La IA funciona así. "Si nosotros pensamos que la seguridad está implícita, por supuesto que está implícita, pero cuando tiene que elegir, la Inteligencia Artificial va a privilegiar la velocidad", explica. Los modelos de IA aprenden a lograr objetivos "lo más rápido posible con el menor esfuerzo posible". Esto no es un error de diseño, sino una consecuencia directa de cómo fueron entrenados.

El problema se vuelve crítico cuando observamos quién más está adoptando la IA. Las empresas legítimas navegan comités de ética, auditorías, marcos regulatorios y restricciones legales. Los cibercriminales y algunas unidades de ciberataque gubernamentales no tienen estos frenos. "No tienen ni el problema de ética, ni el problema de las auditorías, ni el problema de las regulaciones, ni el problema de las leyes, ni el problema de la burocracia. Entonces ellos pueden adoptar eso a una escala muy grande", sostiene Castro. Esta asimetría sin precedentes en la historia de la seguridad digital permite a los atacantes ejecutar fraudes y ataques sofisticados a velocidades nunca vistas. El Foro Económico Mundial lo reconoce: en su Reporte Global de Riesgos 2026, identifica el mal uso de la IA entre los siete principales riesgos interconectados de la humanidad.

Castro ilustra el problema con un caso real: Mythos, la herramienta que Anthropic anunció en abril pasado. Mythos identifica vulnerabilidades en sistemas con increíble precisión y velocidad, pero aquí está el problema. "Mythos es muy bueno detectando vulnerabilidades, viendo por dónde se puede entrar a un sistema o encontrando los problemas del software, pero Mythos solo cuenta la mitad de una ecuación". La otra mitad, la solución, no existe con la misma rapidez. No hay suficientes equipos ni procesos para parchar vulnerabilidades al ritmo que Mythos las descubre. Castro llama a esto "el apocalipsis de las vulnerabilidades". Cuando una falla se identifica, también se entera la comunidad de cibercriminales, pero la reparación es extremadamente difícil.

Por eso TrendAI se unió al Proyecto Glasswind junto a Anthropic: buscan cerrar esa brecha entre detectar y reparar vulnerabilidades. Es un reconocimiento de que la ecuación está incompleta y que la tecnología avanza más rápido que la capacidad de defensa.

Castro también redefinió un concepto que anda suelto en la industria: la ciberresiliencia. No es una capacidad que se logra y se certifica. "La ciberresiliencia es la capacidad que nosotros tenemos para poder mantenernos operativos ante cualquier desafío, y eso requiere un ciclo constante. Hoy en día, la ciberseguridad es lo que hacemos para obtener constantemente ciberresiliencia". Es decir, la resiliencia es un proceso permanente, no un destino.

Su mensaje final va directo a los directores de tecnología y responsables de seguridad en Latinoamérica: "No puede haber una sola conversación hoy en día de Inteligencia Artificial sin incluir el ciberriesgo y la ciberseguridad". La IA es simultáneamente una nueva superficie de ataque, un acelerador de ataques sofisticados y la herramienta defensiva más poderosa disponible. El reto está en que las organizaciones la usen más rápido que los delincuentes.

Fuente original: Impacto TIC

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