La ciencia respalda dejar los combustibles fósiles, dice director del Instituto Humboldt

En la conferencia internacional que se realiza en Santa Marta, Hernando García, director del Instituto Humboldt, afirma que hay consenso científico global sobre la necesidad de abandonar el carbón, petróleo y gas. Colombia aparece como territorio clave para desarrollar economías basadas en biodiversidad y bioeconomía. García advierte que aunque los candidatos presidenciales reconocen la importancia del tema, la biodiversidad aún no ocupa un lugar central en las propuestas políticas del país.
En medio de la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles que se desarrolla en Santa Marta entre el 24 y 29 de abril, la comunidad científica internacional envió un mensaje claro: transformar las economías globales hacia modelos menos dependientes del carbón, petróleo y gas tiene un respaldo sólido en la evidencia científica. Así lo plantea Hernando García, director del Instituto Humboldt, quien destaca la magnitud del encuentro y cómo diversas disciplinas se reúnen para enfrentar este desafío.
Según García, la relevancia del encuentro va más allá de lo ambiental. El director subraya que "hay un respaldo completo de la comunidad científica a esta transición" y que la conferencia involucra economistas, juristas, sociólogos y científicos de múltiples disciplinas buscando rutas viables para una transición energética real. García insiste en que la biodiversidad no solo es víctima del cambio climático, sino parte fundamental de la solución y una oportunidad estratégica para redefinir el desarrollo del país.
Para García, la quema de combustibles fósiles está directamente relacionada con el calentamiento global y el aumento de gases de efecto invernadero, alterando los flujos climáticos y afectando toda la biodiversidad. El impacto es especialmente grave en especies endémicas (aquellas que solo existen en una región específica) que no pueden adaptarse ni desplazarse. "Es una especie de enfermedad planetaria", afirma el director.
Colombia aparece como territorio fundamental en esta discusión. "Colombia es el país de la biodiversidad. Aquí la bioeconomía se presenta como una alternativa real para desarrollar economías basadas en el capital natural", explica García. El Instituto Humboldt ha identificado casos concretos, como el corredor de vida en el Cesar, una región históricamente dependiente del carbón que hoy busca nuevas oportunidades. Hay comunidades que ya transitan hacia economías basadas en restauración ecológica y aprovechamiento sostenible del territorio.
Sin embargo, García advierte que candidatos presidenciales no están prestando suficiente atención al tema. Aunque hay coincidencias en temas como la lucha contra la deforestación, "la biodiversidad no ocupa un lugar central en muchas propuestas". Por eso desde el Instituto Humboldt han invitado a los aspirantes a la presidencia para que este tema esté en el centro del debate político.
García ve enormes oportunidades para Colombia, especialmente en regiones como la Orinoquía. Sin embargo, advierte sobre el riesgo de homogenizar el paisaje y perder biodiversidad. Según el director, la clave está en encontrar equilibrio entre desarrollo y conservación, entendiendo que "la biodiversidad puede ser un motor de competitividad si se gestiona adecuadamente".
Fuente original: El Tiempo - Vida