Kapital Colombia coloca US$50 millones en pymes: la apuesta por un crédito que no asfixie a los negocios

La fintech Kapital Colombia ha financiado a más de 1.300 pequeñas empresas en tres años, colocando más de US$50 millones. La compañía advierte que el verdadero reto no es acceder al dinero, sino usarlo sin comprometer la salud financiera del negocio. En Colombia, muchas pymes quiebran no por falta de ventas, sino por desajuste entre ingresos y gastos, un problema que un crédito bien estructurado podría ayudar a resolver.
Después de tres años operando en Colombia, Kapital ha logrado penetrar buena parte del mercado de pequeño crédito. La fintech ha desembolsado más de US$50 millones en financiamiento y está presente en cerca del 80% del territorio nacional, atendiendo actualmente a 850 clientes activos distribuidos en diferentes sectores económicos.
Pero el número que más importa a la compañía no es el de dólares colocados, sino el de empresas que sobreviven gracias a un esquema de crédito pensado diferente. Vivian Acuña, Country Manager de Kapital Colombia, es clara en su diagnóstico: "Cuando la mayoría del empleo del país depende de las pymes, la salud financiera se convierte en una prioridad económica. El reto no es únicamente acceder a recursos, sino hacerlo con planeación y con claridad sobre el impacto que tendrá cada decisión en la caja del negocio".
El problema que identifica la fintech es concreto. En Colombia, el principal factor de quiebra empresarial no es la falta de clientes o de demanda, sino el desajuste entre lo que entra y lo que sale de caja. Una pyme típica se debate entre presiones de corto plazo: proveedores que exigen pagos inmediatos, clientes que tardan en cancelar y márgenes que apenas permiten respirar. Cuando el entorno económico se tensa, estas fricciones se amplifican y el negocio colapsa.
De ahí que Kapital promueva lo que llama crédito saludable, que no es más que financiamiento alineado con el ciclo real del negocio. "Un crédito saludable es aquel que acompaña el ciclo real del negocio. Si el financiamiento no genera eficiencia, no fortalece inventarios estratégicos o no impulsa crecimiento medible, termina convirtiéndose en una carga que afecta la sostenibilidad", explica Acuña.
Para el ecosistema de las pymes colombianas, el mensaje es directo: tener acceso al dinero es solo el primer paso. El verdadero reto es tomarlo de manera estratégica, entendiendo cómo cada peso circulará en el negocio y qué retorno generará. En un país donde más de la mitad del empleo depende de pequeñas empresas, la diferencia entre un crédito bien usado y uno que sofoca al negocio puede definir si crece de manera sostenible o si simplemente posterga su colapso.
Fuente original: Portafolio - Negocios