Justicia española acepta demanda de Frisby España contra la empresa colombiana por "daños y perjuicios"

La disputa legal entre Frisby España y Frisby Colombia llegó a un nuevo capítulo: un juzgado español admitió la demanda presentada por la empresa europea. La compañía ibérica reclama el pago por ganancias extraordinarias entre mayo y diciembre de 2025, la restitución de su reputación y una indemnización por información que califica como "inexacta". Aunque no hay una cifra definitiva, Frisby España menciona que podría tratarse de decenas de millones de euros, cantidad que será determinada por expertos especializados.
El conflicto entre Frisby España y Frisby Colombia sigue escalando en los tribunales. Esta semana se conoció que la justicia española admitió formalmente la demanda que la empresa europea presentó contra la compañía colombiana, abriendo así un nuevo frente en esta batalla legal que ha tenido a ambas marcas enfrentadas.
Según el comunicado de Frisby España, la demanda se fundamenta en tres exigencias claras. Primero, la empresa española reclama "el pago íntegro del enriquecimiento económico extraordinario obtenido entre mayo de 2025 y diciembre de 2025, en comparación con el mismo periodo del año 2024, derivado de la movilización comercial, mediática y nacional impulsada en su territorio doméstico por FRISBY S.A. BIC". En otras palabras, Frisby España considera que Frisby Colombia se benefició económicamente de acciones que realizó en el mercado colombiano.
La segunda exigencia apunta a la reputación. Frisby España busca la "restitución del enriquecimiento patrimonial y reputacional" que dice perdió como resultado de lo que describe como "la narrativa pública construida sobre acusaciones de 'robo', 'agresión' o 'usurpación'", narrativa que, según asegura, fue amplificada en su mercado nacional.
El tercer punto toca directamente con una indemnización por "daños y perjuicios". La empresa española argumenta que ha sufrido perjuicio comercial, reputacional y económico significativo en el mercado europeo por "informaciones inexactas o incompletas" difundidas sobre ella.
Aquí viene lo interesante: Frisby España no tiene una cifra exacta de lo que debería recibir. Por eso pidió al juzgado que contraten peritos contables especializados en valoración de empresas, además de un análisis técnico sobre los activos intangibles y el impacto reputacional de la marca. Según el comunicado, "en términos preliminares, y sin perjuicio de la cuantificación definitiva que resulte de la prueba pericial, las pretensiones económicas acumuladas podrían situarse en múltiples decenas de millones de euros".
Este es solo el último movimiento en una disputa que lleva varios meses. En enero de este año, Frisby España presentó un recurso de apelación después de que un juzgado mercantil español ordenara la suspensión temporal del uso de su marca. Además, ha presentado peticiones ante instancias de propiedad intelectual tanto europeas como españolas buscando la cancelación definitiva de las marcas en registros europeos.
Ahora todos los ojos están puestos en Frisby Colombia, que deberá responder a esta demanda en los próximos días. El próximo movimiento en esta batalla judicial colombiana ante tribunales españoles está en sus manos.
Fuente original: El Tiempo - Empresas