Jensen Huang defiende salarios altos mientras la IA genera tensión laboral en el mundo tech

El CEO de Nvidia afirmó que los empleados deben ganar "lo máximo posible", postura que contrasta con el uso de la IA para justificar recortes de personal. Samsung y TSMC enfrentan presión de trabajadores que exigen mayor compensación mientras sus empresas registran ganancias récord. Los estudios económicos advierten que la IA transformará más empleos que los que eliminará, pero la distribución desigual de beneficios podría aumentar la brecha salarial.
En la feria Computex de Taipéi, Jensen Huang, el CEO de Nvidia, la compañía de semiconductores más valiosa del planeta, se atrevió a romper el silencio en un debate que calienta a toda la industria tecnológica. Mientras muchas grandes firmas usan la inteligencia artificial como justificación para despedir personal, Huang fue contracorriente: "Creo que se debería pagar lo máximo posible", sentenció ante los periodistas. Y agregó: "Les pago a mis empleados lo mejor que puedo. Eso es lo que hago". Sus palabras llegaban justo cuando Samsung acababa de firmar un acuerdo con su sindicato para otorgar bonificaciones de hasta 400 mil dólares a sus ingenieros de chips, evitando así una huelga que habría sido devastadora para la cadena global de suministro de semiconductores.
Lo interesante es que estos trabajadores ganaban en promedio unos 105 mil dólares anuales, cifra considerada alta en estándares mundiales. Pero mientras los empleados reclamaban justicia, las acciones de Samsung se habían revalorizado casi un 500 por ciento en el último año. El mismo patrón se repite en TSMC, otro gigante socio de Nvidia, cuyo CEO tuvo que convocar reuniones internas para prometer que los programas de incentivos crecerían más rápido. La presión viene desde Seúl hasta Taiwán: los grandes ganadores del boom de la inteligencia artificial enfrentan la misma pregunta incómoda de sus trabajadores: ¿quién se queda con las ganancias?
Huang también se pronunció contra el miedo que mantiene despierta a buena parte de la población mundial: que la IA les robe los empleos. Para el CEO de Nvidia, esa preocupación es simplemente "absurda" y "una tontería". En su visión, la inteligencia artificial no eliminará puestos de trabajo, sino que impulsará ingresos, ganancias y crecimiento económico. Los que aprendan a usarla tendrán mejores oportunidades. Sam Altman, CEO de OpenAI, llegó a una conclusión parecida, aunque menos contundente: "No creo que vayamos a sufrir el tipo de apocalipsis laboral que algunas empresas de nuestro sector defienden o del que hablan", afirmó tras reconocer que habrá impacto, pero menor al predicho.
Sin embargo, los estudios económicos pintan un panorama más matizado. El Foro Económico Mundial destaca que los empleos en inteligencia artificial, big data y automatización estarán entre los de mayor crecimiento hacia 2030. Pero también advierte sobre una escasez creciente de talento técnico, lo que ya está elevando salarios en semiconductores y tecnología. McKinsey & Company va más allá: proyecta que la IA transformará más puestos de los que eliminará. El detalle importa porque no se trata de desapariciones totales, sino de cambios profundos que no afectarán a todos por igual.
Aquí está el verdadero cuello de botella. Los perfiles altamente especializados como ingenieros y desarrolladores esperan mejores compensaciones. Pero los trabajadores en roles administrativos o repetitivos enfrentan una presión creciente de la automatización. PwC advierte un riesgo serio: si las ganancias de la automatización no se reparten equitativamente, la desigualdad salarial aumentará aunque la producción global crezca. Es decir, mientras unos pocos ganan mucho más, otros verán cómo sus salarios se estancan o desaparecen.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


