Irán declara 40 días de luto tras muerte de Jamenei; protestas dividen al país y al mundo

La muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei en ataques de Estados Unidos e Israel ha desatado reacciones encontradas dentro y fuera de Irán. Las autoridades decretaron 40 días de luto y siete días festivos, mientras en las calles conviven manifestaciones de duelo con celebraciones. La tensión se extiende globalmente: desde protestas en Pakistán hasta pronunciamientos de líderes como Putin y el Papa, el evento marca un momento de incertidumbre política en Oriente Medio.
La muerte del ayatolá Alí Jamenei, ocurrida el domingo 1 de marzo tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, ha sumido a Irán en un período de duelo oficial de 40 días junto con siete días de festividades, según anunciaron las autoridades a través de los medios estatales. Mientras se registraban explosiones sobre el territorio iraní, miles de personas salieron a las calles de Teherán y otras ciudades para manifestarse contra los ataques que acabaron con el líder supremo que había gobernado el país durante décadas.
Las reacciones dentro de Irán revelan una profunda división. Aunque la represión estatal ha sido considerable, aparecieron imágenes de ciudadanos celebrando la muerte de Jamenei en las calles de Teherán y Karaj, al tiempo que otros se reunían para lamentar su fallecimiento. Esta polarización refleja las tensiones políticas internas que ha enfrentado el país bajo su mandato.
La onda expansiva del evento alcanzó rápidamente a países vecinos y aliados de Irán. En Irak, el Gobierno decretó tres días de luto. En Pakistán, manifestantes enfurecidos irrumpieron en el consulado estadounidense en Karachi, incendiando vehículos y enfrentándose a la policía en choques que dejaron nueve muertos. Protestas similares se registraron en India y otros puntos del mundo islámico.
A nivel internacional, los líderes mundiales ofrecieron perspectivas radicalmente distintas. El presidente ruso Vladimir Putin calificó el suceso como un "asesinato cínico que viola todas las normas de la moralidad humana y el derecho internacional", expresando condolencias al presidente iraní Masoud Pezeshkian. Por su parte, el Papa León XIII expresó estar siguiendo los eventos "con profunda preocupación" e hizo un llamamiento para detener lo que describió como una "espiral de violencia".
La Alta Representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Kaja Kallas, interpretó la muerte de Jamenei como un "momento decisivo en la historia", señalando que "lo que viene después es incierto. Pero ahora hay un camino abierto hacia un Irán diferente, uno que su pueblo pueda moldear con mayor libertad". Desde Latinoamérica, el evento abre interrogantes sobre cómo evolucionarán las dinámicas geopolíticas en una región que ha sido central en los conflictos internacionales de las últimas décadas.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



