Hoteles colombianos bajo presión: costos suben más rápido que lo que cobran por habitación
El sector hotelero enfrenta una crisis de márgenes: mientras que la inflación en alojamiento es de 5,76%, sus principales costos (alimentos, servicios públicos, transporte y mano de obra) crecen a tasas superiores a 10%. El alza del salario mínimo de más de 23% y la competencia desleal de viviendas turísticas informales agravan la situación. La ocupación hotelera en 2025 fue de 56,7%, todavía por debajo de los niveles de 2022.
Los hoteles colombianos entran a 2025 con un dolor de cabeza financiero que se agrava cada mes. Según la Asociación Hotelera y Turística de Colombia, Cotelco, el sector está atrapado en una ecuación imposible: la inflación que se cobra por habitación es de 5,76%, pero el costo de mantener un hotel funcionando crece a tasas cercanas o superiores a 10% en rubros críticos como alimentos, servicios públicos, transporte y mano de obra. En otras palabras, los gastos suben más rápido que los ingresos.
El golpe más fuerte viene de la nómina. Con un aumento del salario mínimo superior a 23% y la entrada en vigor de la reforma laboral, los hoteles enfrentan costos laborales que en muchos casos representan entre 30% y 40% de sus gastos operacionales. Para un sector que depende intensamente de personal para atender al cliente, esto no es un detalle: es un problema de supervivencia financiera. José Andrés Duarte, presidente ejecutivo de Cotelco Nacional, fue directo al asunto: "Este año será exigente para el sector hotelero. A los desafíos de una demanda que aún no se consolida plenamente, se suman presiones significativas en los costos operacionales derivadas de cambios normativos y del incremento del salario mínimo. En un sector donde la nómina representa entre 30% y 40% de los costos operativos, estas medidas tienen un impacto directo sobre la sostenibilidad de los establecimientos formales".
Pero hay más. La competencia desleal de las viviendas de uso turístico, muchas operando sin regulación ni impuestos, sigue debilitando a los hoteles formales. Mientras tanto, los números de ocupación reflejan un turismo que aún no recupera su fuerza: en 2025 la ocupación fue de 56,7%, apenas 0,4 puntos porcentuales arriba de 2024, pero 6,6 puntos por debajo de 2022, cuando fue de 61,4%. Los turistas nacionales (66,2% del total) son insuficientes para compensar la lentitud en la llegada de extranjeros.
Miguel Diez, presidente de Hoteles Estelar, plantea que el desafío va más allá de números. Advierte que la reputación internacional de Colombia en seguridad sigue siendo crítica: "Uno de los principales retos será evitar que Colombia vuelva a figurar en alertas internacionales que afecten la llegada de viajeros, la conectividad aérea y la confianza del mercado. Esto exige una mayor articulación entre el sector público y privado, así como avances reales en formalización y promoción de Colombia".
Diez también señala que el futuro del sector dependerá de transformaciones tecnológicas. Ya no basta con ofrecer tarifas competitivas; ahora es necesario dominar la visibilidad digital, gestionar la reputación online, implementar inteligencia artificial y personalizar experiencias. La sostenibilidad, además, deja de ser un valor agregado para convertirse en un requisito operativo. Para 2026, según el ejecutivo, el desafío de su cadena será "adaptarse a un entorno más exigente, regulado y digital, donde la confianza país, la diferenciación, la sostenibilidad y la experiencia serán factores clave de competitividad".
El sector espera que el diálogo entre el Gobierno y la industria hotelera genere soluciones reales. Sin alivios en costos laborales, sin mayor control de la informalidad y sin recuperación real de la demanda turística, los márgenes operativos seguirán comprimiéndose y la capacidad de inversión y generación de empleo formal en hoteles se verá limitada.
Fuente original: La República - Empresas