Hokkaido: la isla japonesa que ofrece naturaleza pura en cualquier época del año

Hokkaido, la segunda isla más grande de Japón, es un destino ideal para amantes de la naturaleza con paisajes espectaculares, parques nacionales declarados patrimonio de la humanidad y actividades diferentes en cada estación. Ubicada a solo hora y media de Tokio, la isla combina aventura al aire libre, gastronomía de clase mundial y experiencias culturales lejos de las multitudes de los circuitos turísticos tradicionales. Desde esquí en invierno hasta campos de lavanda en verano, Hokkaido permite disfrutar intensamente durante los doce meses del año.
Hokkaido sigue siendo una gran desconocida para muchos viajeros, pero tiene todo para convertirse en un destino imprescindible. Esta isla, ubicada en el norte de Japón y apenas a hora y media en avión desde Tokio, concentra naturaleza en estado puro, un clima que permite actividades durante todo el año y una forma completamente diferente de conocer Japón, lejos de las rutas más saturadas.
El viaje hacia la isla ya es parte de la experiencia. El Shinkansen, el sistema de trenes de alta velocidad japonés, conecta Tokio con Hakodate, una de las principales ciudades de Hokkaido, en menos de cinco horas atravesando lo que es considerado el túnel ferroviario submarino más profundo del mundo. Para quienes prefieran algo más tranquilo, también existe la opción de cruzar el estrecho de Tsugaru en ferri desde Aomori, disfrutando de vistas al mar.
La naturaleza es sin duda la gran estrella de Hokkaido. En la isla se encuentran algunos de los espacios naturales más espectaculares de Japón. El Parque Nacional Daisetsuzan es el más grande del país, mientras que Shiretoko fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco gracias a sus bosques boreales, volcanes y fauna salvaje. Kushiro, por su parte, es el humedal más extenso de Japón y hogar de las famosas grullas japonesas de corona roja. Estos espacios hacen que Hokkaido sea una alternativa única frente a los destinos más tradicionales.
Lo particular de esta isla es que cada estación ofrece experiencias completamente diferentes. En invierno, que va aproximadamente de octubre a abril, Hokkaido se cubre de una nieve seca y ligera, considerada entre las mejores del mundo para esquiar. Estaciones como Niseko y Furano son referencias internacionales para esquiadores y practicantes de snowboard. Además del esquí, se pueden hacer rutas con raquetas, paseos en trineo de perros o snow rafting en paisajes prácticamente intactos. En abril, el Shiretoko Snow Wall Walk permite caminar entre muros de nieve de hasta nueve metros de altura.
La primavera llega más tarde que en el resto de Japón, entre abril y junio. Durante estos meses los cerezos florecen en lugares como la fortaleza de Goryokaku y el parque Matsumae, ofreciendo el espectáculo del hanami sin las multitudes habituales. En verano, Hokkaido se convierte en un refugio del calor húmedo característico del resto del país. Las temperaturas suaves atraen a quienes buscan senderismo y actividades al aire libre. En julio y agosto, los campos de lavanda de Furano y las colinas floridas de Biei están en su máximo esplendor. Esta también es la temporada ideal para ascender al monte Yotei, conocido como el "monte Fuji de Hokkaido", o para navegar en cruceros por la península de Shiretoko y avistar fauna marina y osos pardos.
En otoño, que se adelanta respecto al resto del país, el cambio de color de las hojas comienza en septiembre en las zonas montañosas y desciende hacia las ciudades en octubre. Es la época perfecta para recorrer la isla sin grandes aglomeraciones. Entre otoño e invierno, los onsen, baños termales naturales, ofrecen experiencias relajantes en entornos de naturaleza.
Más allá de paisajes, Hokkaido ofrece una inmersión cultural interesante. El Museo y Parque Nacional Upopoy acerca a visitantes a la cultura del pueblo Ainu, mientras que el museo al aire libre Kaitaku no Mura recrea la vida de colonos del siglo XIX. La gastronomía local es otro gran motivo para viajar: mariscos como cangrejo, erizo de mar e ikura (huevas de salmón) son protagonistas, además de platos contundentes como el miso ramen de Sapporo, el jingisukan (cordero a la parrilla) y sopas de curri. Hokkaido es además líder en producción láctea y agrícola, con productos como el melón Yubari King, considerado el más caro del mundo.
Fuente original: El Tiempo - Vida