Hasta 30% de pymes podría desaparecer por reforma laboral: el efecto tijera de costos

La firma Crowe Co Colombia advierte que la reducción de jornada laboral a 42 horas semanales y el aumento de recargos dominicales pondrán en riesgo de cierre a miles de pequeñas y medianas empresas. El incremento del costo por hora laboral alcanzaría el 34,7% según proyecciones de ANIF, mientras que sectores como comercio, restaurantes y hoteles enfrentan presiones inmediatas. Los trabajadores también serían afectados, pues la desaparición de empresas eliminaría los recargos y horas extra que complementan sus ingresos.
A menos de tres meses de la implementación de cambios laborales que ya generan inquietud en el sector empresarial, Crowe Co Colombia presentó un análisis alarmante sobre el futuro de las pequeñas y medianas empresas en el país. Según la firma, hasta el 30% de las pymes corre el riesgo de desaparecer debido a un "efecto tijera": la combinación de la Ley 2101 de 2021 que reduce la jornada a 42 horas semanales, junto con el aumento de recargos por trabajo en días de descanso. A partir del 1 de julio de 2026, el recargo dominical subirá al 90%, y el 15 de julio entrará en vigor la nueva jornada.
El problema financiero es concreto. Juan Carlos Arbeláez, socio de Impuestos y Servicios Legales de Crowe Co Colombia, explicó que "la normativa prohíbe disminuir el salario mensual a pesar de trabajar menos horas", lo que automáticamente aumenta el costo de la hora ordinaria. Esto impacta brutalmente a sectores que funcionan con operaciones continuas como comercio, restaurantes, hoteles, transporte y vigilancia, que dependen de horarios extendidos y jornadas festivas. Según la consultora ANIF, el costo por hora laboral pasará de 7.736 pesos en el primer semestre de 2025 a 10.422 pesos en el segundo semestre de 2026, un incremento del 34,7%.
El contexto macroeconómico agrava la situación. Con una tasa de interés del Banco de la República en 11,25%, inflación del 5,56% en marzo y crédito bancario corriente al 17,84% en abril, el acceso a financiamiento para adaptarse a estos cambios se ha vuelto prohibitivo para empresas pequeñas. Los números de Fenalco revelan la magnitud de la crisis: el 40% de las compañías ya ha reducido operaciones nocturnas y dominicales, un 27% más planea hacerlo próximamente, y el 51% de empresarios afirma no estar preparado para asumir los nuevos costos.
La proyección sobre empleo es sombría. El 71% de los empresarios prevé reducción en la contratación de personal durante 2026. Lo paradójico es que aunque la ley busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, la realidad podría ser opuesta: si empresas cierran o eliminan turnos para proteger su flujo de caja, los empleados dejarían de percibir los recargos y horas extra que complementan sus salarios básicos. En microempresas, donde el 63% de la nómina devengaba salario mínimo antes de estas medidas, el margen para ajustes es prácticamente inexistente.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales