Guía 2026 para cuidar el corazón: nueve cambios en la mesa que alargan la vida

La Asociación Americana del Corazón actualizó sus recomendaciones dietéticas para prevenir enfermedades cardiovasculares. La nueva guía enfatiza que hasta el 80 por ciento de infartos y accidentes cerebrovasculares se pueden evitar con alimentación saludable, ejercicio, abandono del tabaco y buen descanso. Las nueve medidas clave incluyen consumir más verduras, frutas y cereales integrales, reducir carnes y alimentos ultraprocesados, y mantener un peso equilibrado.
La Asociación Americana del Corazón presentó el 31 de marzo de 2026 una actualización de su guía de alimentación para mejorar la salud cardiovascular. Este documento reemplaza la versión de 2021 e incorpora los últimos hallazgos científicos sobre nutrición y prevención de enfermedades del corazón. El objetivo es darle a las personas herramientas claras para saber qué comer y cómo mantener hábitos que protejan su sistema cardiovascular.
La guía establece nueve medidas esenciales basadas en evidencia. Lo primero es equilibrar lo que comes con lo que gastas en energía para mantener un peso saludable. Luego viene aumentar el consumo de verduras y frutas, ya sean frescas, congeladas o enlatadas. También recomienda elegir cereales integrales en lugar de refinados, optar por proteínas de origen vegetal como legumbres y frutos secos, y reducir la carne. Además, sugiere cambiar grasas saturadas por aceites vegetales, comer alimentos mínimamente procesados, y limitar el azúcar, la sal y el alcohol.
Los expertos observan que en la realidad el consumo de proteínas de origen animal sigue siendo muy superior al vegetal. También anotan que muchas personas consumen productos ultraprocesados con alto contenido de sal, lo que se asocia con peores indicadores de salud. Existe debate sobre si es mejor consumir lácteos bajos en grasa o enteros, una discusión que aún sigue en la comunidad científica.
Lo importante, según los especialistas, es que estos cambios sean sostenibles a largo plazo. Alice Lichtenstein, investigadora participante en la actualización, afirmó: "Para que la alimentación saludable sea más accesible y sostenible, recomendamos que las personas se centren en su patrón alimentario general en lugar de en alimentos específicos. Hay que aspirar al progreso, más que a la perfección". Esto significa que no se trata de ser perfecto, sino de mejorar gradualmente los hábitos alimentarios adaptándolos a las preferencias culturales y personales de cada quien.
La guía también destaca que estos patrones saludables deben comenzar desde la infancia, y que la familia es clave para transmitir estos hábitos. Complementar la buena alimentación con actividad física regular es igualmente importante. Los especialistas subrayan que el ejercicio no es opcional sino fundamental para la salud del corazón.
Según los datos que presenta la guía, hasta el 80 por ciento de las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares se pueden prevenir con cuatro hábitos principales: alimentación equilibrada, actividad física regular, dejar de fumar y dormir bien. A esto se suma el control periódico del peso, colesterol, glucosa y presión arterial, factores que el médico o la enfermera pueden ayudarte a monitorear desde tu EPS o centro de salud.
Fuente original: El Tiempo - Salud