Grupo Aval: la mejor tecnología es la que usted ni se da cuenta que existe
María Lorena Gutiérrez, presidenta de Grupo Aval, plantea que la innovación financiera no debe ser evidente para el cliente, sino traducirse en servicios que funcionan sin interrupciones. El grupo apunta a que la tecnología es un medio para mejorar la experiencia, no un fin en sí mismo, y que el talento humano seguirá siendo fundamental. Las decisiones de transformación digital se toman pensando en las necesidades reales de los usuarios.
¿Cuántas veces ha intentado entrar a su banco desde el celular y la plataforma se cae? Ese es exactamente el tipo de problema que María Lorena Gutiérrez, presidenta del Grupo Aval, quiere evitar. Durante la apertura de Aval Tech Week, su primer evento dedicado a tecnología e innovación, la ejecutiva fue clara en su mensaje: "La mejor tecnología es la que el cliente no ve".
Suena paradójico tratándose de una charla sobre innovación, pero lo que Gutiérrez quiso decir es fundamental para entender hacia dónde va el sector financiero. Mientras que muchas empresas invierten en tecnología por el simple hecho de tener tecnología, Aval está enfocada en que esos desarrollos sirvan para una sola cosa: que usted pueda hacer sus transacciones sin problemas. No se trata de interfaces sofisticadas o pantallas relucientes, sino de plataformas que funcionen, que no se bloqueen, que respondan rápido. Es decir, eficiencia operativa pura.
El holding reconoce que herramientas como la inteligencia artificial están transformando la industria financiera, pero Gutiérrez fue enfática en algo que genera preocupación en muchos trabajadores: la tecnología no reemplazará a las personas. Según explicó, estos desarrollos sirven para simplificar tareas rutinarias y aumentar la productividad, pero el capital humano sigue siendo insustituible dentro de la organización.
Lo interesante es que toda esta estrategia de innovación gira alrededor de un principio: sin buena experiencia del cliente, las empresas pierden capacidad de crecimiento. Por eso cada decisión sobre transformación digital dentro de Aval parte de una pregunta simple: ¿esto qué le resuelve al usuario? Las respuestas que buscan son prácticas: que sus plataformas no se caigan, que sus transacciones sean rápidas, que acceder a sus servicios sea sencillo.
Gutiérrez también insistió en que el ritmo de ejecución es clave. En un sector que se mueve tan rápido, ningún proyecto dentro del conglomerado debería tardar más de nueve meses. "La ejecución hace parte del ADN de Aval", concluyó, enfatizando que la rapidez y el sentido de urgencia son tan importantes como la innovación misma.
Fuente original: La República - Finanzas