Ganaderos alertados: prepárense ahora para un potencial Súper El Niño en el segundo semestre

Expertos advierten sobre la posibilidad de un Fenómeno de El Niño excepcional entre octubre y fin de año, comparable con los episodios de 1982, 1997 y 2015. El sector ganadero enfrentaría sequías severas que comprometerían la disponibilidad de alimento y agua. Las recomendaciones técnicas apuntan a tres frentes: hacer reservas de forraje ahora, garantizar acceso a agua mediante pozos y reservorios, y mantener los hatos vacunados y desparasitados.
Las alertas se multiplican en el sector agropecuario colombiano. El Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos proyecta un posible Súper El Niño para el segundo semestre de este año, con temperaturas que podrían alcanzar anomalías cercanas a los 2,5 °C en octubre. Si las proyecciones se confirman, estaríamos ante uno de los episodios más intensos de la historia, equiparable o incluso superior a los de 1982, 1997 y 2015. El fenómeno ocurre cuando extensas franjas del océano Pacífico ecuatorial se calientan por encima de sus valores normales, desencadenando efectos en cascada en el clima global.
Para el sector ganadero, esto representa un riesgo considerable. Las sequías históricamente asociadas a El Niño afectan directamente la productividad, la disponibilidad de alimento y el bienestar de vacas lecheras y de carne. Pero expertos como Juan Gonzalo Botero Botero, exviceministro de Asuntos Agropecuarios, subrayan que la planificación anticipada es la mejor defensa. Su recomendación central: elaborar reservas ahora. Específicamente, ensilaje de maíz, forrajes y leguminosas que funcionen como colchón en los periodos críticos. A esto se suma la producción de heno, henolaje y bancos de proteína, herramientas técnicas para enfrentar la escasez de pasto cuando las lluvias mengüen.
El agua es el otro frente crítico. Botero insiste en la construcción de pozos profundos, mientras que técnicamente se plantea la adecuación de bebederos, recuperación de reservorios y almacenamiento eficiente. Los ganaderos deben aprovechar las lluvias actuales para captar y guardar agua. José De Silvestri Pájaro, gerente técnico de Fedegan, añade un paso previo fundamental: hacer un inventario del hato, evaluar cuánto forraje se tiene disponible y priorizar animales estratégicos como vacas en producción o vientres preñados. La venta anticipada de ejemplares improductivos puede aliviar la carga del sistema durante la escasez.
En lechería, la estrategia incluye ajustar la suplementación energética y proteica para mantener la condición corporal de las vacas y evitar caídas abruptas en producción. En sistemas de carne, toca evaluar ciclos productivos y eficiencia, priorizando animales con mejor desempeño. El manejo del estrés térmico también es decisivo: implementar sistemas silvopastoriles, establecer árboles de sombra en potreros y ajustar horarios de pastoreo hacia las horas de menor radiación solar.
Finalmente, está el fortalecimiento sanitario. Durante sequías, los animales se vuelven más susceptibles a enfermedades. Por eso Fedegan recomienda implementar planes sanitarios preventivos, hacer suplementación mineral estratégica y monitorear permanentemente el estado corporal y comportamiento del hato. En resumen: quien quiera proteger su ganado del Fenómeno de El Niño proyectado no tiene tiempo que perder. La ventana de preparación es ahora.
Fuente original: Agronegocios - Finca