Frisby España demanda a Yum! Brands por presunto abuso de posición dominante

Frisby España presentó una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia contra Yum! Brands (propietaria de KFC, Pizza Hut y Taco Bell) acusándola de abuso de posición dominante y prácticas desleales que obstaculizarían el acceso de nuevos operadores al mercado español y europeo. La empresa reafirmó su compromiso "por un mercado abierto, transparente y competitivo". Esta acción se suma a otro conflicto legal que Frisby España mantiene con Frisby Colombia.
El pasado 17 de febrero, Frisby España hizo pública una denuncia que interpuso contra Yum! Brands Inc., la gigantesca corporación multinacional propietaria de cadenas como KFC, Pizza Hut y Taco Bell. La compañía española presentó el caso ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, acusando a Yum! y su filial española KFC Restaurants Spain S.L de incurrir en "abuso de posición dominante y posibles actos contra la libre competencia".
Frisby España sostiene que estas actuaciones tendrían "efectos restrictivos sobre el acceso al mercado español y europeo por parte de un nuevo operador". Según el comunicado que circula en redes sociales, la denuncia se fundamenta en la Ley 15/2007 sobre Defensa de la Competencia, y busca que se investiguen tres conductas específicas que la empresa considera violatorias de las normas sobre libre mercado.
La firma española fue clara en sus intenciones: busca garantizar "un mercado abierto, transparente y competitivo". Para lograrlo, solicita que las autoridades analicen tanto el presunto abuso de posición dominante como el falseamiento de la libre competencia a través de actos que, a su juicio, resultan desleales e impactan el interés público.
Este movimiento legal de Frisby España se produce en medio de otra disputa que la empresa mantiene con Frisby Colombia. Hace poco, la justicia española aceptó una demanda que Frisby España presentó contra su competidora colombiana, reclamando "daños y perjuicios" por información que describe como "inexacta". En ese caso, la empresa española exige tres cosas: el pago íntegro del enriquecimiento económico obtenido entre mayo y diciembre de 2025, la restitución del enriquecimiento patrimonial y reputacional, e indemnización por los perjuicios comerciales, reputacionales y económicos que dice haber sufrido en el mercado europeo.
Por ahora, ninguna de las empresas mencionadas en la denuncia de Frisby España ha emitido un pronunciamiento oficial al respecto.
Fuente original: El Tiempo - Empresas