Flamingo avanza en su reorganización con apoyo de la justicia y sus acreedores
Almacenes Flamingo consiguió la validación judicial de su acuerdo de reorganización después de lograr que casi el 91% de sus acreedores respaldara el plan. La empresa, que enfrentaba pérdidas consecutivas y problemas financieros, ahora tiene un esquema ordenado de pagos que mantiene sus operaciones activas. El acuerdo establece un calendario gradual donde primero se atienden obligaciones laborales y fiscales, seguidas de proveedores y acreedores sin garantía a partir de 2028.
Almacenes Flamingo dio un paso decisivo en su recuperación. La Superintendencia de Sociedades aprobó formalmente el acuerdo de reorganización de la empresa, lo que significa que la compañía ahora tiene luz verde para ejecutar su plan de pagos mientras continúa operando. La decisión quedó registrada el 13 de febrero de 2026 y representa el resultado de negociaciones intensas que la empresa adelantó durante varios meses.
El respaldo fue contundente: casi el 91% de los acreedores votó a favor del acuerdo, una mayoría que superó ampliamente lo requerido por la ley. Esto no es un detalle menor. Significa que la mayoría de quienes tenían dinero en riesgo con la compañía consideraron que este plan era lo mejor para recuperar algo de lo que perdieron. Con cifras a noviembre de 2025, Flamingo reportó activos por $361.188 millones frente a pasivos de $339.726 millones, lo que dejó un margen operativo que permite estructurar pagos graduales sin cerrar las puertas.
El esquema aprobado respeta el orden legal. Primero se pagan obligaciones con empleados, impuestos y contribuciones parafiscales —lo que protege a quienes dependen del salario de la empresa—. Luego vienen los acreedores que tienen garantías. Después, en fases posteriores, los proveedores y quienes prestaron dinero sin respaldo. Para los proveedores específicamente, hay un pago inicial con recursos disponibles y un programa de amortización que comenzaría en 2028. Los acreedores sin garantía recibirán pagos aplazados con tasas de interés reducidas.
Carlos Amaya, socio en Amaya Propiedad Intelectual, explicó que "el acuerdo permite que la empresa continúe operando mientras ejecuta el plan de pagos, manteniendo el orden de categorización de acreedores". El especialista agregó que "el hecho de que los activos superen los pasivos fortalece la viabilidad financiera del proceso y brinda mayor confianza de acreedores". Esto es importante porque significa que hay patrimonio real detrás del plan, no solo promesas.
Para que todo funcione, el acuerdo incluyó reglas de gobierno corporativo, restricciones a la distribución de dividendos —es decir, la empresa no puede repartir ganancias entre sus dueños mientras está reorganizándose—, obligaciones de informar a los acreedores y la creación de un Comité que supervisará todo. Según Billy Escobar, superintendente de Sociedades, esta etapa busca "preservar la unidad productiva y proteger el empleo, al tiempo que se garantiza un proceso ordenado de pago para los más de 500 acreedores vinculados".
La situación que enfrentaba Flamingo era complicada. En octubre de 2025, se acogió a un procedimiento de recuperación empresarial porque registraba pérdidas netas consecutivas en 2023 y 2024. Los números eran alarmantes: sus activos cayeron de $487.183 millones en 2023 a $316.478 millones un año después, los ingresos se desplomaron de $512.823 millones a $111.886 millones y las pérdidas operacionales se dispararon. Además, enfrentaba 46 procesos de embargo y 61 ejecutivos. La Superintendencia de Industria y Comercio también investigaba la compañía por presuntas vulneraciones a derechos de consumidores en su sistema de financiación.
Ahora Flamingo tiene una segunda oportunidad. No es garantía de éxito, pero sí es un camino ordenado. Para la empresa significa mantener sus operaciones. Para sus trabajadores, implica que sus empleos tienen más probabilidades de continuidad. Y para los acreedores, aunque no recuperarán todo, al menos tienen un plan claro de cuándo y cómo recibirán sus pagos.
Fuente original: La República - Empresas