ETB se reinventa como empresa tecnológica mientras defiende su posición ante fusión Tigo-Movistar

La ETB, bajo la presidencia de Diego Molano desde enero de 2025, ejecuta un plan de transformación integral para pasar de ser una telecomunicadora tradicional a una empresa tecnológica. La compañía mantiene su negocio de conectividad pero apunta a que el sector techco (aplicaciones, nube, ciberseguridad) represente el 30% de ingresos hacia 2030 y potencialmente el 50% en 2035. Frente a la fusión Tigo-Movistar, ETB defiende su posición en Bogotá y región con una de las mejores redes de fibra, enfocándose en sectores como educación y salud.
Cuando Diego Molano Vega llegó a la presidencia de ETB hace poco más de un año, la empresa se debatía en una crisis de confianza. Los cuestionamientos sobre la calidad del servicio, las dificultades financieras y la presión competitiva eran tan intensos que circulaban rumores sobre un posible cierre de operaciones. Ahora, con resultados del 2025 próximos a revelarse, el tono de la conversación está cambiando. El directivo explica que el plan de transformación descansa en cuatro pilares: disciplina financiera, optimización operativa, fortalecimiento tecnológico y recuperación de la cultura empresarial.
Lo que diferencia este esfuerzo de otros intentos es su ambición estratégica de fondo. No se trata solo de hacer más eficiente el negocio tradicional de telecomunicaciones, sino de redefinir completamente hacia dónde va la compañía. "Cuando llegué en enero, la conversación alrededor de la compañía era de incertidumbre", comenta Molano. "Lo primero que hicimos fue reconocer que la ETB necesitaba orden estratégico y foco". El plan comenzó a ejecutarse desde el primer trimestre y ya empieza a reflejarse en indicadores que muestran una tendencia positiva.
El cambio de identidad es radical: mientras mantienen y optimizan el negocio de conectividad fija, ETB apunta a transformarse en una "techco", es decir, una empresa orientada a aplicaciones, nube, ciberseguridad, analítica de datos y plataformas digitales. Actualmente, cerca del 70% de los ingresos provienen del negocio tradicional, pero la meta es que hacia 2030 el negocio tecnológico represente el 30%, potencialmente llegando a una proporción 50-50 en 2035. "El mundo telco tradicional tiene márgenes cada vez más estrechos. Es un negocio necesario, pero con crecimiento limitado. Ahí es donde está el verdadero crecimiento global", señala el presidente.
La apuesta principal está en sectores con impacto social. En educación, por ejemplo, ETB no solo busca conectar escuelas sino proveer plataformas educativas de clase mundial. El problema es estructural en Colombia: más del 70% de estudiantes están en colegios públicos sin acceso a plataformas digitales robustas, y la brecha no es solo de infraestructura sino de apropiación tecnológica. ETB también está enfocada en el sector salud como aliado en su transformación digital.
Frente al panorama competitivo, especialmente con la integración de Tigo y Movistar que deja un mercado altamente concentrado, Molano es claro sobre las prioridades defensivas. "En el mercado fijo defendemos nuestra posición en Bogotá y región, donde tenemos una de las mejores redes de fibra". En móvil opera como operador virtual enfocado en segmentos de mayor valor, apostando al postpago corporativo y masivo sin competir en prepago.
El mensaje del directivo al nuevo gobierno es contundente: la verdadera brecha no es de infraestructura sino de uso productivo. El 68% de los colombianos no utiliza internet para generar valor económico o educativo. Colombia necesita un nuevo modelo de educación superior más flexible y alineado con la economía digital. ETB se posiciona como parte de esa nueva etapa: una compañía tecnológica colombiana que impulse educación, salud, seguridad y productividad. "El futuro no es solo conectar hogares. Es conectar capacidades, datos y oportunidades", concluye Molano.
Fuente original: Portafolio - Negocios