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EPM genera 81% de la energía nacional con vigilancia tecnológica en embalses

Fuente: La República - Empresas

Las hidroeléctricas de EPM cubrieron la mayoría de la demanda energética colombiana en 2025, manteniendo precios de bolsa bajos en 241 COP/kWh. La empresa monitorea constantemente sus embalses con más de 3.600 instrumentos para garantizar operación segura. Los sistemas de vigilancia modernos permiten ajustar la generación con precisión de 15 minutos, evitando riesgos en comunidades y optimizando la producción de energía.

EPM juega un papel clave en la estabilidad energética del país. Durante 2025, las plantas hidroeléctricas de la empresa atendieron el 81% de la demanda nacional de electricidad, lo que permitió mantener el precio de bolsa en 241 COP/kWh, significativamente menor al que se registró durante 2024 cuando el país enfrentó los efectos del fenómeno de El Niño. Esta contribución demuestra por qué el control riguroso de los embalses no es un lujo sino una necesidad operativa.

La vigilancia tecnológica que EPM despliega es considerable. En Hidroituango solo, la empresa monitorea 3.600 instrumentos diferentes. Complementa este control con sensores de radar y sondas sumergidas en otros embalses para mantener información constante del nivel del agua. Los sistemas automáticos pueden ajustar turbinas y activar vertederos en tiempo real, algo que es posible gracias a que reciben actualizaciones del estado del embalse cada 15 minutos. En la temporada actual de lluvias atípicas, Hidroituango mantiene vertimientos controlados de 1.600 metros cúbicos por segundo en promedio, un nivel cercano al histórico del río Cauca para esta época.

Los embalses funcionan como baterías naturales del sistema eléctrico nacional. Almacenan agua cuando hay abundancia y la liberan cuando la demanda crece o las condiciones climáticas son adversas. Este almacenamiento permite también regular los flujos hídricos hacia las comunidades aguas abajo, reduciendo riesgos de inundaciones. Cada infraestructura tiene un volumen máximo definido, y los sistemas de vigilancia garantizan que nunca se superen estos límites de forma segura.

Más allá de generar electricidad, estos embalses cumplen funciones ambientales que con frecuencia pasan desapercibidas. Contribuyen al manejo de residuos y contaminantes en las cuencas, fortalecen ecosistemas acuáticos y generan estabilidad económica en las regiones donde están ubicados. EPM sostiene que el monitoreo permanente garantiza que el 100% de sus embalses operen tanto de forma eficiente como segura, protegiendo tanto la población como el medio ambiente circundante.

Fuente original: La República - Empresas

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