En tierras minadas de La Guajira: cultivos que renacen donde hubo carbón

En un antiguo botadero de la mina del Cerrejón, en La Guajira, funciona una granja experimental donde ya han cosechado con éxito maíz, fríjol, patilla, melón y ahuyama. El proyecto busca demostrar que los terrenos rehabilitados tras la minería pueden ser productivos para la agricultura y la ganadería. Cerrejón preserva el suelo fértil antes de extraer carbón y lo reutiliza después, y ahora investiga qué actividades pueden sostenerse cuando la operación minera cierre.
En el corazón de La Guajira, donde durante décadas solo se extraía carbón, hoy crece una esperanza verde. En lo que fue un botadero de la mina del Cerrejón funciona la Granja Experimental Manantial, un laboratorio a cielo abierto donde investigadores comprueban qué cultivos pueden prosperar en tierras que alguna vez fueron devastadas por la minería. Maíz, fríjol, patilla, melón y ahuyama ya están dando sus frutos en este proyecto que busca responder una pregunta crucial para el futuro de la región: ¿pueden estas tierras volver a ser productivas?
La iniciativa forma parte de la estrategia de rehabilitación ambiental de Cerrejón y tiene un propósito claro. Según Juan Pablo Lozano, gerente de Gestión Ambiental de la compañía, "estamos investigando la capacidad que tienen estas áreas en rehabilitación para ser productivas. Queremos poder entregar al Estado colombiano no solamente tierras restauradas desde el punto de vista ambiental, sino también con conocimiento sobre sus capacidades productivas". Esta información será valiosa cuando la operación minera concluya y los terrenos reviertan al Estado, pues permitirá tomar decisiones informadas sobre su uso futuro.
El éxito de la granja descansa en una estrategia que comienza antes de que se saque el primer gramo de carbón. La compañía identifica y preserva el suelo orgánico, una capa que tarda miles de años en formarse y no puede replicarse artificialmente. Durante más de tres décadas, Cerrejón asegura haber almacenado más de 45 millones de metros cúbicos de este suelo en bancos especiales distribuidos cerca de los frentes mineros. Una vez termina la extracción en un área, el terreno se remodela para reducir pendientes, se redistribuye el suelo fértil en capas de unos 30 centímetros y se siembran pastos que estabilizan el terreno antes de introducir especies arbóreas. Hoy utiliza más de 60 especies nativas del bosque seco tropical sembradas de manera gradual.
Los resultados de la granja, con casi dos años funcionando, han sorprendido incluso a los investigadores. Durante el primer año, una sola hectárea sembrada con varios cultivos produjo alrededor de 4,5 toneladas de alimentos. Los ensayos se han concentrado en cultivos tradicionales de pancoger como maíz, fríjol, patilla, melón y ahuyama, además de frutales y diferentes variedades de pastos adaptados a la región. "Todo lo que hemos sembrado nos ha dado", afirmó Lozano. En la siguiente fase se incorporarán pruebas con ganadería caprina y ovina, evaluando cuántos animales puede soportar cada hectárea sin degradar el suelo.
El verdadero reto sigue siendo el clima árido de La Guajira, que concentra el 70% de sus lluvias solo entre septiembre y comienzos de diciembre. Por eso la investigación mide qué especies resisten mejor la sequía prolongada y qué prácticas ayudan a conservar los suelos en el tiempo. El proyecto también busca establecer cuánta carga ganadera pueden soportar los terrenos rehabilitados sin volver a degradarse.
Cuando Cerrejón cierre definitivamente, esas tierras pasarán nuevamente a manos de la Nación. Aunque los compromisos ambientales apuntan a devolverlas como ecosistemas restaurados, muchas comunidades vecinas dependen históricamente de la agricultura y la ganadería. Por eso la información que genera esta granja experimental será decisiva: permitirá a las autoridades elegir qué áreas mantener exclusivamente para conservación y cuáles podrían combinar con actividades productivas sostenibles. En un terreno que un día produjo carbón, la evidencia comienza a acumular: también puede producir alimentos.
Fuente original: El Tiempo - Vida