Empresas y fundaciones movilizan más de $100 millones en ayudas para damnificados por inundaciones en Córdoba

Las inundaciones en Córdoba han dejado más de 77.000 familias afectadas, lo que ha activado una respuesta del sector privado sin precedentes. Zurich Seguros donó $100 millones a través de su fundación, mientras que aerolíneas, empresas de seguros, ganaderos y comercios han movilizado decenas de toneladas de alimentos, ropa y medicinas. La reconstrucción será el reto más grande en los próximos meses, con iniciativas que van desde ayuda inmediata hasta programas de mediano plazo.
Córdoba vive una emergencia humanitaria de proporciones considerables. Las inundaciones provocadas por lluvias intensas y el desbordamiento de fuentes de agua han dejado más de 77.000 familias damnificadas en el departamento, mientras que en el Urabá antioqueño superan los 10.000 hogares afectados. Frente a este panorama crítico, el sector privado, las fundaciones y organizaciones han puesto en marcha un conjunto de iniciativas para socorrer a las comunidades más golpeadas.
La compañía aseguradora Zurich Seguros activó una de las donaciones más significativas hasta el momento: cien millones de pesos a través de su fundación Z Zurich Foundation. Estos recursos van directamente a manos de la Cruz Roja Colombiana, que los invertirá en evacuaciones de emergencia, distribución de alimentos, operación de albergues temporales, servicios médicos y labores de higiene para evitar enfermedades. Como lo expresó Nicolás Marchant, CEO de Zurich Seguros, "creemos que la sostenibilidad implica estar presentes cuando las comunidades enfrentan situaciones complejas. Con la contribución de la Z Zurich Foundation, sumamos capacidades para respaldar una respuesta humanitaria que prioriza el cuidado y la recuperación de las personas en Córdoba". La compañía mantiene una alianza con la Cruz Roja desde 2022 enfocada en fortalecer la resiliencia frente a eventos climáticos extremos.
El sector aeronáutico también ha sumado recursos. Satena y la Fuerza Aeroespacial Colombiana transportaron cinco toneladas de alimentos y víveres desde Bogotá hasta Montería en una aeronave militar, equivalentes a unos 700 mercados que beneficiarán municipios como Cereté, San Pelayo y el corregimiento de Severá. El mayor general Óscar Zuluaga Castaño, presidente de la aerolínea, señaló que "Satena tiene una misión que trasciende la conectividad comercial. En momentos de emergencia, nuestra responsabilidad es estar donde el país nos necesita".
Desde el gremio ganadero también ha habido una respuesta de gran magnitud. La Fundación Colombia Ganadera ha movilizado más de 16 toneladas de ayuda que incluyen 15.000 litros de leche, 12 toneladas de arroz y ropa, con apoyo logístico del Ejército Nacional. Laika, empresa dedicada a productos para mascotas, se sumó duplicando sus donaciones y enviando entre cinco y seis toneladas adicionales esta semana, consciente de que miles de animales también han sido impactados por la emergencia.
Para ir más allá de la ayuda inmediata y apuntar a la reconstrucción, Puntos Colombia habilitó una campaña donde los usuarios pueden convertir sus puntos en donaciones económicas hasta el 19 de marzo. Los fondos recaudados irán a la Corporación Antioquia Presente, que coordina proyectos de mediano y largo plazo como reconstrucción de viviendas e infraestructura comunitaria. La compañía además suma un punto adicional por cada punto que los usuarios rediman.
HDI Seguros Colombia, por su parte, ha atendido 44 siniestros por un valor de 2.230 millones de pesos. De estos, 1.900 millones corresponden a asegurados con pólizas de hogar y pequeña empresa, mientras que 330 millones son reclamaciones de seguros de autos. La compañía desplegó equipos técnicos desde el 12 de febrero en Montería para agilizar trámites y pagos.
Más allá de las cifras de donaciones, el verdadero desafío será la recuperación económica y social de los territorios. Las iniciativas privadas, las fundaciones y el Estado apuntan tanto a resolver la emergencia inmediata como a sentar bases sólidas para que estas comunidades salgan adelante. En un país donde los eventos climáticos extremos serán cada vez más frecuentes, la pregunta que queda es si estas respuestas puntuales serán suficientes para construir una resiliencia real o si se necesita una estrategia mucho más estructurada a largo plazo.
Fuente original: El Colombiano - Negocios
