Empresas tienen hasta mañana para actualizar reglamentos o enfrentar multas por reforma laboral

Las compañías colombianas tienen hasta el 25 de junio para adecuar sus reglamentos internos a la Ley 2466 de 2025, que cambió reglas sobre procesos disciplinarios, licencias e incapacidades. El Ministerio del Trabajo advierte que no actualizar el documento no es excusa para incumplir las nuevas garantías legales. Los ajustes incluyen procedimientos disciplinarios más rigurosos, motivación de decisiones y recursos de apelación inmediata.
El reloj corre para las empresas colombianas. Solo queda un día para actualizar los Reglamentos Internos de Trabajo (RIT) conforme a la reforma laboral que entró en vigencia hace varios meses. Después del 25 de junio, las organizaciones que no hayan hecho los ajustes necesarios quedarán expuestas a sanciones económicas significativas, aunque la Administración subraya que el atraso documental no las exime de aplicar las nuevas reglas.
La obligación viene impulsada por la Ley 2466 de 2025, que modificó sustancialmente el Código Sustantivo del Trabajo en aspectos claves como el debido proceso disciplinario, las licencias y las incapacidades. Según la Circular 0048 de 2026 emitida por el Ministerio del Trabajo, las empresas deben incorporar en sus reglamentos las faltas disciplinarias, los procedimientos para investigarlas, las escalas de sanciones y los mecanismos que garanticen respeto al debido proceso.
Luis Alfonso Acevedo, CEO del Centro Jurídico Internacional, fue tajante al respecto: "las empresas deben garantizar el debido proceso disciplinario, la motivación de decisiones y recursos de apelación de forma inmediata. La falta de actualización del Reglamento Interno de Trabajo no justifica el incumplimiento de las garantías de la Ley 2466 de 2025." Este punto es fundamental: aunque una empresa aún no haya formalizado los cambios en su documentación, ya está obligada a cumplirlos en la práctica.
Los ajustes van más allá de los procedimientos disciplinarios. Las organizaciones deben revisar todas las implicaciones de la reforma laboral que apliquen a su operación. Esto incluye que las decisiones disciplinarias sean debidamente justificadas y que los trabajadores puedan presentar recursos de reposición o apelación. Además, la normativa permite que estos procedimientos se desarrollen digitalmente, aunque debe garantizarse que el empleado tenga acceso efectivo a estas herramientas. Para trabajadores con discapacidad, las empresas deben hacer ajustes razonables en la comunicación durante el proceso.
El Ministerio del Trabajo ha sido enfático: no hay margen para excusas. El incumplimiento de estas garantías trae consecuencias legales independientemente de si el reglamento ya fue formalizado o no. Para las compañías que aún no han actualizado su documentación, el mensaje es claro: deben hacerlo ya, y mientras tanto, deben aplicar las nuevas garantías de todas formas.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales