El sector tech colombiano le pide al próximo presidente: priorizarnos para llegar al 5% del PIB

La industria de software nacional quiere ser prioridad de Estado, no solo un sector habilitador. Fedesoft presentó 14 propuestas a los candidatos presidenciales que incluyen beneficios tributarios para profesionales tech, fondos de capital semilla y regímenes preferenciales. Hoy el sector aporta entre 3,6% y 3,7% del PIB, pero podría duplicar su impacto si recibe políticas de desarrollo estructural como las que tuvo el turismo o el agro.
En medio de un año de decisiones electorales, la industria del software colombiano tiene un mensaje directo para quien sea el próximo presidente: dejen de verla como un sector secundario. Fedesoft, la federación que agrupa empresas y profesionales del ramo, sostiene que el país está desperdiciando una oportunidad de oro.
Según Ximena Duque Alzate, presidenta ejecutiva de Fedesoft, la industria digital colombiana hoy representa entre 3,6% y 3,7% del producto interno bruto nacional, equivalente a unos 61 billones de pesos. La meta que se plantean es alcanzar el 5% en los próximos años. No es un sueño imposible si se le da el trato que merece. "Hemos hecho un ejercicio muy juicioso para revisar qué necesita esta industria para ser más competitiva", explica Duque Alzate en una entrevista con Impacto TIC.
El ecosistema existe y está vivo. Fedesoft mapea unas 7.200 empresas en el sector digital, de las cuales 5.200 se dedican específicamente a software y tecnologías. Hay aceleradoras, startups, compañías EdTech y Big Techs funcionando. El problema es que el talento y la inversión se están yendo a otros países. "Países como Costa Rica, Panamá, Uruguay o Chile han implementado beneficios tributarios agresivos e inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación. Y vemos empresas colombianas moviéndose a esos territorios", advierte Duque Alzate.
Entonces, ¿qué pide Fedesoft? La federación llegó a los equipos programáticos de varios candidatos presidenciales con 14 propuestas concretas. Entre ellas están regímenes tributarios preferenciales para profesionales de tecnología (con tasas del 9% en renta), descuentos del 150% en costos laborales para personas contratadas en actividades TIC, y permitir que las empresas descuenten las retenciones por ventas en el exterior, algo que hoy desalienta las exportaciones.
Fedesoft también pide la reactivación de iNNpulsa como articulador del ecosistema, creación de fondos nacionales de capital semilla con participación estatal, y aprovechamiento de las compras públicas para que startups y microempresas locales sean proveedoras del Estado. En seguridad digital, plantean fortalecer la Agencia Nacional de Ciberseguridad y crear un Centro de Operaciones para monitorear infraestructura crítica en salud, energía y finanzas.
Sobre la regulación de la Inteligencia Artificial, Fedesoft toma una posición clara: mejor no hacerlo, o al menos no de forma restrictiva. "Colombia tiene uno de los índices de productividad más bajos de la OCDE. En ese escenario, la digitalización y la Inteligencia Artificial son aliados indiscutibles", señala Duque Alzate. La preocupación es que una regulación agresiva frenaría la adopción de herramientas que el país necesita para crecer. En su lugar, proponen apoyarse en marcos éticos y legales que ya existen, y enfocarse en desafíos reales como la ciberseguridad y la transparencia.
En educación, Fedesoft rechaza la falsa disyuntiva entre formación formal e informal. Ambas son necesarias. Lo urgente es cerrar la brecha de talento desde la base: apenas el 34% de estudiantes entre cuarto y once grado tiene habilidades computacionales adecuadas. Modelos como los bootcamps han funcionado, y hay experiencias valiosas en ciudades como Bucaramanga y Tibú que deberían evaluarse y replicarse a mayor escala.
La federación ya se ha reunido con tres candidaturas y sus equipos programáticos, reportando "reacciones muy positivas". El sector no tiene tinte político, dice Duque Alzate, y su propuesta apunta a trabajar bajo principios de libre mercado mientras se cierran brechas sociales. El mensaje final es contundente: "Priorizar la industria y lo que ya existe. Sería un error histórico no priorizar cuando la Transformación Digital es el eje de la economía mundial y nuestro talento está buscando mejores condiciones en otros países".
Fuente original: Impacto TIC

