El pulso entre Irán e Israel deja víctimas en seis países y paraliza la aviación del Golfo

Los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos han generado al menos 36 muertes en seis naciones, con daños que van más allá de los territorios en conflicto. Pakistán registra la cifra más alta de víctimas, principalmente en protestas en consulados estadounidenses. Los aeropuertos de Emiratos Árabes Unidos han cerrado, barcos han sido hundidos en aguas de Omán, y edificios icónicos como el Burj Al Arab sufrieron daños.
La escalada de tensión en Medio Oriente ha trascendido las fronteras de los tres países directamente involucrados. Los ataques de represalia de Irán y las operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel han dejado un rastro de destrucción y dolor que alcanza a naciones que ni siquiera participan en el conflicto. Hasta este domingo, se reportan al menos 36 muertes distribuidas en seis países vecinos, un número que continúa aumentando a medida que se profundiza el enfrentamiento.
Emiratos Árabes Unidos ha sido quizá el país más golpeado por las consecuencias colaterales. El Ministerio de Defensa reportó tres personas fallecidas y 58 heridas tras los ataques iraníes. Uno de los muertos cayó en el aeropuerto de Abu Dabi cuando restos de un dron impactaron, mientras que otros resultados fueron por metralla interceptada que cayó sobre viviendas. El aeropuerto de Dubái, uno de los más transitados del mundo, ha suspendido operaciones por temor a nuevos ataques. Edificios emblemáticos como el Burj Al Arab y el complejo de las Torres Etihad sufrieron daños menores, y se registró un incendio en el puerto Jebel Ali. Las defensas aéreas emiratís afirmaron haber interceptado 165 misiles balísticos, dos de crucero y 541 drones.
Kuwait también resultó impactado con una muerte y 32 lesionados. Tanto las bases navales como el aeropuerto internacional de Kuwit fueron objetivos de ataques con drones no tripulados. Como respuesta a estos bombardeos, Kuwait cerró su embajada en Irán y retiró a su embajador del país. Bahrein reportó daños en instalaciones militares y civiles, incluyendo el cuartel general de la 5ª Flota de la Marina estadounidense y edificios residenciales, además del hotel Crown Plaza.
Pakistán registra el número más alto de víctimas con 23 muertes, pero ninguna directamente causada por los ataques iraníes. Los decesos ocurrieron durante violentas protestas en consulados estadounidenses. En Karachi, guardias de seguridad abrieron fuego contra manifestantes que rompieron el muro exterior e incendiaron un vehículo, dejando 10 muertos. Otras 34 personas resultaron heridas y el gobierno provincial anunció una investigación. En Gilgit Baltistán, manifestantes incendiaron un edificio de Naciones Unidas, con 11 reportados como fallecidos en circunstancias no aclaradas.
Omán, aunque se ha mantenido como mediador neutral, no escapó de los coletazos del conflicto. Un petrolero de bandera de Islas Marshall fue impactado por un proyectil cerca de sus costas, causando una muerte. Otro tanquero fue hundido a cinco millas náuticas del norte del sultanato, forzando la evacuación de 20 tripulantes, cuatro de ellos heridos.
Siria sufrió víctimas sin participar en el conflicto. Un misil iraní interceptado cayó en la ciudad de Sweida el 28 de febrero, causando cuatro muertes y heridas adicionales. También se reportaron explosiones en Damasco y caída de restos de misiles en otras ciudades.
En contraste, Qatar, Jordania y Arabia Saudita aseguran haber repelido con éxito los ataques. Jordania interceptó 13 misiles balísticos y 36 drones, reportando solo daños materiales. Arabia Saudita denunció "flagrantes y cobardes ataques" contra Riad y la Provincia Oriental, aunque sin reportar muertes hasta el momento.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



