El peso colombiano entre las siete monedas emergentes más fuertes del año pese a turbulencias
El peso colombiano ha ganado 2,89% frente al dólar en lo que va de 2025, posicionándose como la séptima moneda emergente más revaluada a nivel global. A pesar de la volatilidad política y económica de mayo, la moneda se mantuvo resiliente gracias a factores como las altas tasas de interés locales que atraen inversión extranjera y el flujo constante de remesas. El conflicto en Oriente Medio, aunque genera incertidumbre global, beneficia a economías como Colombia al mantener al petróleo como activo demandado.
El peso colombiano ha demostrado una fortaleza notable en los primeros meses del año, logrando posicionarse como la séptima moneda emergente más revaluada desde el 2 de enero. Con una ganancia acumulada de 2,89% frente al dólar, la moneda nacional ha superado el desempeño de otras divisas que enfrentan presiones a la baja, como la lira turca que ha perdido 6,26% o la rupia india con una caída de 5,74%. Solo divisas como el rublo ruso, el real brasileño y el peso mexicano han mostrado ganancias mayores en el mismo período.
Lo interesante del desempeño del peso es que ha logrado mantenerse firme incluso en momentos de turbulencia. A mediados de mayo, cuando la incertidumbre política local y la tensión en Oriente Medio golpeaban los mercados financieros mundiales, la moneda enfrentó presión al alza del dólar. Encuestas presidenciales sobre las elecciones del 31 de mayo generaron nerviosismo entre los inversionistas, lo que aumentó la demanda de dólares como "activo refugio" (cuando los inversores buscan proteger su dinero en monedas que consideran más seguras). La tasa de cambio llegó casi a tocar los 3.800 pesos por dólar el 20 de mayo. Sin embargo, analistas explican que el dólar encontró una "barrera técnica" en ese nivel, es decir, una oferta tan grande de divisas que los compradores se detuvieron. Como señaló Juan Pablo Viera, analista de mercado, la moneda entonces retrocedió hacia niveles entre 3.630 y 3.650 pesos, permitiendo que el peso recuperara terreno.
Varios factores explican por qué el peso ha sido tan resiliente comparado con otras monedas emergentes. El primero es lo que los economistas llaman "carry trade", un término técnico para describir una estrategia sencilla: grandes fondos internacionales traen dólares a Colombia porque aquí ganan mucho más en intereses. Mauricio Acevedo, estratega de divisas de Corficolombiana, lo explicó de forma clara: "En Suiza pagan casi 0%, en Japón el 0,75% anual, mientras que en Colombia tienen tasas más favorables, entonces los fondos dicen 'mandemos la plata para Colombia'". En otras palabras, el dinero extranjero llega al país buscando rentabilidad.
A esto se suma el papel de las remesas, que son las transferencias de dinero que los colombianos en el exterior envían a sus familias en casa. Según cifras del Banco de la República, en abril ingresaron más de 1.102 millones de dólares por remesas, completando 23 meses consecutivos por encima de los 1.000 millones de dólares. Para dimensionar esto: mientras que grandes instituciones y fondos globales aportan volatilidad al mercado cambiario, el flujo constante y predecible de remesas actúa como un "ancla" que presiona hacia abajo el dólar. Arnoldo Casas, analista de Credicorp Capital, destacó que estas entradas se han consolidado como una de las fuerzas más importantes manteniendo débil el dólar en el país.
La guerra entre Estados Unidos e Irán, que ya supera dos meses desde que comenzó el 28 de febrero, ha creado incertidumbre global que asusta a los inversionistas. Sin embargo, economías como Colombia se benefician de esta tensión porque están geográficamente lejos del conflicto y, al mismo tiempo, son exportadores de petróleo. Cuando hay crisis geopolítica, el petróleo se vuelve más caro porque los mercados se preocupan por la disponibilidad. Para un país productor como Colombia, esto significa más ingresos por exportaciones y, como resultado, mayor demanda de pesos. Los analistas señalan que esta apreciación regional se ha convertido en una tendencia clara en lo que va del año.
Fuente original: La República - Finanzas