El peso colombiano brilla: en un año se revaluó 19,4% frente al dólar
El peso colombiano se ha convertido en la moneda emergente con mejor desempeño en el último año, ganando valor frente al dólar a un ritmo de 19,4%. Esta fortaleza obedece a varios factores: el repunte del petróleo, las tasas de interés altas que atraen inversión extranjera, el récord de remesas de colombianos en el exterior, y ahora también las expectativas del mercado sobre cambios políticos en el país. El dólar ha caído a niveles no vistos desde 2021.
Si usted ha visto que el dólar cuesta menos en el mercado paralelo o en las casas de cambio, no es producto de su imaginación. La moneda estadounidense volvió a cotizarse el miércoles en niveles que Colombia no registraba desde 2021, cerrando cerca de 3.475 pesos. Esto significa que el peso se ha fortalecido de manera considerable, y los números lo confirman: en los últimos doce meses, el peso colombiano es la moneda emergente que más se ha revaluado frente al dólar con un salto de 19,4 por ciento. Lo siguen el forínt húngaro con 14 por ciento y el rublo ruso con 10,5 por ciento.
¿Qué hay detrás de esta fortaleza del peso? Una combinación de factores internacionales y domésticos que juegan a favor de Colombia. En el escenario global, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sus tasas de interés sin cambios, lo que redujo la presión que típicamente aplasta a las monedas de países emergentes cuando los estadounidenses suben el costo de sus créditos. Además, el petróleo ha recuperado terreno, cotizándose alrededor de 90 dólares el barril. Para una economía como la colombiana que vive del crudo, esto es música para los oídos: más exportaciones de petróleo significan más divisas entrando al país.
A nivel local, hay otros motores empujando al peso hacia arriba. Las tasas de interés en Colombia siguen siendo muy altas comparadas con otros países, lo que atrae a inversionistas extranjeros buscando ganancias más jugosas. De la misma forma, las remesas que envían los colombianos que viven en el exterior han alcanzado niveles récord, trayendo una lluvia de dólares que aumenta la disponibilidad de moneda estadounidense en el mercado local. Cuando hay más dólares disponibles, la demanda no es tanta, y por eso el precio baja.
Pero hay algo más que está moviendo aguja en los mercados financieros: la política. Según Andrés Pardo, jefe de Estrategia Macroeconómica para América Latina en XP Investments, "en el caso de los últimos dos días, los factores que han dominado son reducción en aversión al riesgo por posible acuerdo entre EEUU e Irán, y mayor probabilidad de que haya un giro político en Colombia hacia un gobierno que es percibido como pro mercado". Los inversionistas están apostando a que un eventual cambio de gobierno hacia políticas más favorables al mercado podría traer más confianza, más capital extranjero y menos riesgo. Esta esperanza ya está reflejada en los precios de los activos colombianos, incluida la tasa de cambio.
Lo interesante es que mientras el peso gana fuerza, otras monedas emergentes sufren lo opuesto. El peso argentino se desplomó 17,1 por ciento en el mismo periodo, la lira turca cayó 14,9 por ciento y el won surcoreano bajó 10,6 por ciento. La pregunta ahora es si esta bonanza del peso es sostenible o si depende demasiado de factores que podrían cambiar rápidamente en los mercados internacionales.
Fuente original: La República - Finanzas