El oro sube por miedo a la guerra, pero la FED frena sus ganancias
El precio del oro registró un leve incremento impulsado por la incertidumbre geopolítica causada por los enfrentamientos en Irán, que llevó a inversores a buscar activos seguros. Sin embargo, el alza fue contenida porque el mercado espera que la Reserva Federal estadounidense mantenga las tasas de interés sin cambios, lo que reduce el atractivo del metal amarillo. Los precios elevados de la energía también limitaron las ganancias del oro al reavivir temores de inflación.
Cuando hay pánico en el mundo, los inversores compran oro. Es la reacción clásica: si todo se desmorona, al menos tienes metal precioso en las manos. Eso es exactamente lo que pasó hoy. El oro al contado subió 0,2% y cerró en US$5.012,80 por onza, mientras los futuros para abril ganaban 0,3% hasta US$5.016,80. La razón: Irán lanzó nuevos ataques contra Emiratos Árabes Unidos, escalando un conflicto que ya lleva tres semanas y ha dejado al menos 2.000 muertos. El ataque incluso provocó un incendio en el puerto de Fujairah, una terminal crucial para las exportaciones de petróleo del emirato.
Pero aquí viene lo interesante para tu bolsillo. Aunque el oro subió, las ganancias fueron pequeñas, casi insignificantes. ¿Por qué? Porque los inversores están paralizados esperando la decisión de la Reserva Federal (el banco central de Estados Unidos) sobre las tasas de interés. La Fed se reúne el miércoles y se espera que mantenga las tasas sin cambios por segunda reunión seguida. Esto es crucial: cuando las tasas de interés suben, el oro se vuelve menos atractivo porque dejas dinero en el banco ganando intereses en lugar de tener oro que no genera nada.
Ricardo Evangelista, analista de ActivTrades, lo explica así: "El oro está encontrando apoyo, ya que la demanda de activos de refugio sigue siendo elevada en medio de la incertidumbre geopolítica y económica creada por la guerra en Irán". Sin embargo, agregó que "el aumento de los precios de la energía ha limitado el potencial alcista del oro, reavivando los temores de inflación y reduciendo las expectativas de recortes de tasas de interés este año".
Traduciendo esto a términos simples: la guerra hizo que el petróleo subiera y superara los US$100 el barril porque el estrecho de Ormuz (una ruta clave para el comercio mundial de crudo) está prácticamente cerrado. Petróleo caro significa inflación (todo se encarece), y cuando la inflación sube, los bancos centrales suben las tasas para frenarla. Y cuando suben las tasas, el oro pierde brillo como inversión.
Otros metales preciosos sí tuvieron mejor desempeño. La plata subió 0,2% a US$80,92, el platino ganó 1,3% hasta US$2.141,55, y el paladio sumó 1,6% a US$1.623,21. El mercado también está atento a lo que hagan otros bancos centrales esta semana: el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón tienen sus primeras reuniones desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero.
Fuente original: La República - Finanzas