El dólar y el euro tocan precios de hace años: junio es su oportunidad para viajar más barato
El peso colombiano atraviesa su mejor momento en una década, lo que ha llevado al dólar por debajo de los $3.500 y el euro cercano a los $3.900. Esta fortaleza de la moneda local coincide con las vacaciones de mitad de año y la prima de servicios en junio, creando una ventana favorable para viajeros. El fenómeno responde tanto a debilidad global del dólar como a mayor confianza inversionista en Colombia tras resultados electorales recientes.
Si está pensando en escaparse a Estados Unidos o Europa en junio, los números le sonríen. El dólar y el euro han caído a sus niveles más bajos en años, lo que significa que su peso rinde mucho más en el exterior. El dólar está rondando los $3.460 (cifra no vista desde 2021), mientras que el euro apenas alcanza los $3.900 después de haber superado los $4.000. Para un viajero, esto se traduce en más dinero en el bolsillo cuando cambia sus pesos en cualquier banco o casa de cambio.
Lo que está sucediendo es que el peso colombiano ha experimentado su mayor revaluación en diez años. En los últimos doce meses, nuestra moneda ha ganado 18,2% de valor frente al dólar, lo que la convierte en la más fuerte entre todas las monedas de países emergentes. Cuando su moneda se fortalece, significa que el mercado internacional tiene más confianza en la economía colombiana, así que otros quieren comprar pesos. Esto es buena noticia para el turista que viaja, pero puede no serlo para las exportaciones colombianas.
Este fenómeno tiene raíces globales. A nivel mundial, el dólar ha perdido terreno porque los bancos centrales estadounidenses mantienen sus tasas de interés estables (entre 3,5% y 3,75%). Además, ha disminuido el miedo en los mercados internacionales tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para detener la guerra en Oriente Medio. Cuando menos incertidumbre hay en el mundo, los inversionistas se atreven a buscar oportunidades en países como Colombia en lugar de refugiarse en inversiones seguras en dólares.
Lo local también juega a favor. El precio del petróleo se mantiene en los $80 por barril, lo que significa que entra más dinero fresco a Colombia por ventas de crudo. Además, tras la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, donde ganó Abelardo De La Espriella, los mercados mostraron optimismo pensando en políticas más favorables para la inversión privada. Los inversionistas internacionales apuestan a que un gobierno de derecha creará mejores condiciones para el negocio, así que compran más pesos apostando a esa victoria.
Junio es un momento estratégico porque se juntan dos elementos: llegan las vacaciones de mitad de año y se paga la prima de servicios (dinero extra que reciben los trabajadores colombianos). Ambos generan oportunidades de gasto para viajeros. Sin embargo, nadie sabe cuánto tiempo durará esta ventana favorable. Todo dependerá de si el nuevo gobierno cumple con las expectativas que el mercado ya ha descontado en estos precios, o si los inversionistas se decepcionan y el peso vuelve a depreciarse.
Para darle contexto global: entre las monedas emergentes, solo el forint húngaro se ha revaluado más que el peso colombiano este año (14,19%). Mientras tanto, el peso argentino ha sido el gran perdedor, cayendo 21,13% en el último año y medio, lo que refleja la crisis económica que vive ese país.
Fuente original: La República - Finanzas