El cobre rescata las ganancias de los gigantes mineros en 2025 con precios récord

Las principales empresas mineras del mundo cerraron 2025 con resultados positivos impulsados por el cobre, cuyo precio creció casi 40% y alcanzó máximos históricos en enero de 2026. La transición energética, la inteligencia artificial y las tensiones comerciales globales dispararon la demanda, pero los expertos advierten que se aproxima una escasez estructural del metal que tardará años en resolverse.
Los resultados financieros presentados esta semana por los principales grupos mineros mundiales pintan un panorama claro: el cobre fue el protagonista de la recuperación. BHP, el mayor extractor mundial de cobre tras aumentar su producción alrededor de un 30%, reportó un beneficio neto en alza de 27,7% en el segundo semestre de 2025. Glencore, que se ha propuesto duplicar su producción de cobre en una década, también retornó a ganancias el año pasado gracias a lo que su director general describió como "una dinámica clara" en ese metal. Rio Tinto y Anglo American también vieron cómo el cobre compensaba las debilidades en otras áreas de sus negocios.
El metal rojo está viviendo un momento dorado. Su precio creció cerca de 40% durante 2025 en la Bolsa de Metales de Londres y en enero de 2026 batió un récord absoluto al ubicarse en 14.527,50 dólares la tonelada. Esta escalada responde a una tormenta perfecta de demanda: la transición energética global hacia energías limpias requiere enormes cantidades de cobre para circuitos eléctricos, se suma el aumento en gastos de defensa y el boom de la inteligencia artificial y los centros de datos, que son enormes consumidores de este mineral. Las disrupciones en zonas mineras clave como Indonesia, Chile y la República Democrática del Congo han reducido la oferta disponible, manteniendo los precios elevados. Benjamin Louvet, director de gestión de materias primas en Ofi Invest AM, añade otro factor: las amenazas arancelarias de Donald Trump llevaron a empresas estadounidenses a importar de forma anticipada, mientras que las tensiones con China también alimentaron la demanda.
Sin embargo, el panorama a mediano plazo genera preocupación. Philippe Chalmin, profesor de la universidad Paris-Dauphine, advierte que "el déficit estructural parece prácticamente inevitable" para este año y los siguientes. El problema radica en un desfase temporal: la transición energética llegó más rápido de lo que la industria minera anticipó. Abrir una nueva mina lleva un promedio de 16 años desde el descubrimiento hasta la primera producción, según la Agencia Internacional de la Energía, con variaciones significativas según el mineral y la geografía. Esta brecha temporal desalienta a los financiadores que buscan retornos más rápidos, lo que explica por qué el sector apunta hacia fusiones para aumentar capacidades de inversión. Recientemente, Anglo American y Teck Resources se comprometieron a colaborar para crear un nuevo gigante del cobre.
El mercado enfrenta una paradoja que parece irremediable. Los precios de las materias primas se determinan por la disponibilidad inmediata de oferta versus demanda, no por perspectivas a largo plazo. Nadie compra cobre masivamente hoy para revenderlo dentro de una década porque almacenarlo resulta demasiado costoso. Como resultado, el mercado llega a un punto de estancamiento: nuevos proyectos mineros solo avanzan cuando la escasez ya es un hecho y los precios se disparan, lo que siempre ocurre demasiado tarde. Louvet es claro: "a menos de 15.000 dólares la tonelada de cobre, no hay ningún aliciente real para que los productores mineros pongan en marcha nuevos proyectos". Y actualmente el metal evoluciona bajo los 13.000 dólares en la bolsa londinense.
Incluso las estrategias de países como Estados Unidos para crear o ampliar sus reservas estratégicas de cobre ofrecen poco consuelo. Estas reservas apenas cubrirían sesenta días de consumo global, lo que significa que no transformarían de manera significativa la ecuación de oferta y demanda que enfrenta el metal en los próximos años.
Fuente original: Portafolio - Negocios