Ébola en Congo suma 304 muertes y se expande hacia Uganda con casos sin vacuna

La epidemia de ébola declarada el 15 de mayo en la República Democrática del Congo ha dejado más de 300 muertos y más de 1.100 contagios confirmados. El brote, causado por una cepa para la que no existe vacuna, se ha propagado desde la provincia de Ituri hacia otras regiones y ya ha alcanzado Uganda. Las autoridades sanitarias advierten que la enfermedad fue detectada tardíamente, lo que permitió su expansión.
La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo sigue avanzando sin control más de un mes después de ser declarada oficialmente. El Instituto Nacional de Salud Pública del país reporta 304 fallecidos y 1.115 casos confirmados de la enfermedad, una cifra que las organizaciones humanitarias en terreno consideran podría ser mayor a la reportada oficialmente.
El problema central es que el brote fue detectado demasiado tarde. Las autoridades sanitarias reconocen que esta demora permitió que el virus se esparciera de manera significativa antes de activar medidas de contención. La región de Ituri, en el noreste del país y fronteriza con Sudán del Sur y Uganda, es donde se concentra la crisis. La ciudad de Bunia, capital provincial, reúne prácticamente la mayoría de los casos registrados.
Lo que complica el panorama es la cepa específica del virus involucrada. Se trata de la variante Bundibugyo, para la cual actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico disponible. La Organización Mundial de la Salud ha declarado una alerta internacional y anunció que los ensayos clínicos para evaluar posibles tratamientos comenzarían la semana siguiente al reporte.
El ébola es una fiebre hemorrágica altamente letal, lo que significa que causa hemorragias internas graves en las personas infectadas. El virus ya se ha propagado más allá de Ituri hacia otras provincias congoleñas y ha cruzado fronteras. Uganda ha confirmado 20 casos, de los cuales dos han resultado mortales.
Recientemente se confirmó también un caso en Francia. Se trata de un médico congoleño que trabajaba para una organización humanitaria llamada Alima y había estado en el epicentro de la epidemia antes de viajar a París. Este caso evidencia cómo las enfermedades pueden traspasar fronteras rápidamente en el mundo actual.
Desde que el ébola fue identificado en 1976, se estima que ha causado más de 15.000 muertes en el continente africano. El brote actual representa un desafío importante para los sistemas de salud de la región.
Fuente original: El Tiempo - Salud