Dron con explosivos hallado cerca de Catam usaba tecnología de fibra óptica imposible de bloquear

La Inteligencia Militar encontró un dron cargado con C4 a solo 5.4 kilómetros de la base aérea Catam en Bogotá, atribuido a disidencias de las Farc bajo el mando de Iván Mordisco. El artefacto utilizaba un sistema de control por fibra óptica, lo que lo hacía inmune a los bloqueadores de señal convencionales de la Fuerza Pública. El hallazgo fue resultado de labores de inteligencia que iniciaron hace meses en el Cauca y alertas emitidas por la Fiscalía desde Popayán.
Un dron cargado con explosivos fue encontrado en las cercanías de Catam, la base aérea más importante de Bogotá. El hallazgo generó alarma en las autoridades militares porque el artefacto estaba diseñado específicamente para burlar los sistemas de seguridad de una de las instalaciones más críticas del país, a solo 5.4 kilómetros de su rampa militar y a distancia similar del Aeropuerto Internacional El Dorado.
La Inteligencia Militar atribuyó el dron a la estructura disidente Carlos Patiño, que responde al mando de alias Iván Mordisco. El hallazgo fue posible gracias a investigaciones que comenzaron hace varios meses en el departamento del Cauca, combinadas con alertas que la Fiscalía emitió desde Popayán. El dispositivo coincide en diseño y estructura con otros drones interceptados recientemente en Popayán y en Apiay, Meta, lo que refuerza la atribución.
Lo inquietante del caso no es solo que llevara explosivos, sino cómo estaba construido. El artefacto contenía 258 gramos de C4 conectado a un detonador improvisado en una jeringa, pero su verdadera sofisticación estaba en su sistema de control. Utilizaba fibra óptica, la misma tecnología empleada en conflictos internacionales como el de Rusia y Ucrania. El carrete de fibra óptica permitía que un operador en tierra mantuviera una conexión constante con el dron sin necesidad de ondas de radio.
Esta característica lo hacía prácticamente invulnerable a las defensas tradicionales. Los bloqueadores de señal (inhibidores electrónicos) y los sistemas antidrones convencionales que usa la Fuerza Pública resultaban inútiles contra un dispositivo que no dependía de radiofrecuencias. El atacante tendría control directo sobre la aeronave, optimizando así la "tarea criminal" sin riesgo de que las autoridades neutralizaran la amenaza de forma remota.
El dron fue descubierto en un cambuche improvisado a un costado del río Bogotá, en la zona de transición entre la localidad de Kennedy y el municipio de Mosquera. Su estructura básica estaba hecha con tubos de PVC y una batería externa, componentes accesibles pero que en manos de los grupos ilegales se convierten en herramientas de ataque.
El hallazgo dejó lecciones amargas para las autoridades. No solo quedó expuesta la existencia de tecnología sofisticada en manos de disidencias, sino también las posibles limitaciones de los radares y sistemas de defensa de una de las bases aéreas más importantes del país. Ahora la Fuerza Pública enfrenta el desafío de adaptar sus protecciones contra amenazas que escapan a sus métodos tradicionales de bloqueo y detección.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


