Dólar cierra a la baja una semana antes de la segunda vuelta presidencial
El dólar colombiano operó con caída de $6,46 frente a la TRM mientras los mercados globales se tensan por enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán. La inflación estadounidense en mayo se ubicó en 4,2%, lo que podría frenar los recortes de tasas de interés que esperaba la Reserva Federal. Los precios del petróleo también bajaron levemente, presionados por la menor demanda china aunque respaldados por la reducción de existencias mundiales.
El dólar colombiano abrió débil este miércoles, cotizándose en $3.575, una caída de $6,46 con respecto a la TRM del día que se fijó en $3.581,46. Aunque la variación puede parecer pequeña en números absolutos, es el reflejo de cómo los movimientos de la divisa estadounidense se transmiten a los precios que pagan los colombianos en importaciones, viajes al exterior y servicios. La jornada comenzó con transacciones por $750.000 en divisas, y analistas esperan que la tendencia bajista del dólar se mantenga en los próximos días antes de la segunda vuelta electoral.
Según Mauricio Acevedo, estratega de divisas de Corficolombiana, el comportamiento del dólar responde a tensiones internacionales que están desestabilizando los mercados globales. Mientras tanto, en Estados Unidos se conocieron números de inflación que están complicando el escenario económico mundial. El índice de precios al consumidor estadounidense llegó a 4,2% en mayo, una cifra que preocupa porque sugiere que la inflación no baja tan rápido como esperaban los economistas. Esto significa que la Reserva Federal, el banco central de EE.UU., podría no bajar las tasas de interés en los próximos meses, algo que muchos inversores sí esperaban.
La incertidumbre geopolítica agrega presión adicional. El ejército estadounidense atacó objetivos en Irán después de que el presidente Donald Trump prometiera represalias por el derribo de un helicóptero militar. Trump aseguró que Irán ha tardado demasiado en negociar y ahora "tendrá que pagar el precio", mientras que Irán reaccionó evaluando nuevamente su postura diplomática con Washington. Estos choques militares reactivan el miedo entre los inversores de que el conflicto escale y afecte el suministro mundial de petróleo.
Los precios del crudo también bajaron, aunque de forma moderada. El barril de Brent cayó 0,23% a US$91,24, mientras que el WTI estadounidense cedió 0,16% a US$88,06. Para entender por qué bajan cuando hay tensiones, hay que pensar que los mercados están evaluando dos fuerzas contrarias: por un lado, el miedo a interrupciones en el suministro desde Oriente Medio sube los precios, pero por el otro, la debilidad de la demanda china los presiona hacia abajo. China está importando menos petróleo, lo que limita el alza. Analista de PVM, Tamas Varga, explicó a Reuters que aunque las existencias mundiales están bajando, lo que debería apoyar los precios, el techo lo mantiene precisamente esa menor compra china y el tráfico limitado por el estrecho de Ormuz.
Lo más preocupante para los operadores de mercados es que resulta complejo entender cómo mantener la calma cuando la región productora de petróleo más importante del mundo está en conflicto perpetuo. Priyanka Sachdeva, analista de Phillip Nova, señaló a Reuters que los últimos ataques volvieron a centrar la atención en los riesgos de guerra y las interrupciones posibles del suministro. Aunque los esfuerzos diplomáticos continúan, los enfrentamientos militares han reintroducido lo que los economistas llaman una "prima de riesgo geopolítico", es decir, dinero extra que los inversores exigen para asumir el riesgo de que estalle una guerra que desestabilice el petróleo global.
Para el colombiano promedio, estos números internacionales se traducen en algo concreto: la gasolina que pone en el carro y el costo de todo lo que se importa dependen de estos precios del petróleo y del valor del dólar. Una semana antes de la segunda vuelta presidencial, los mercados mantienen la respiración contenida, sin saber qué puede pasar con las decisiones políticas en Colombia ni cómo evolucionará el conflicto en Oriente Medio.
Fuente original: La República - Finanzas