Dólar bajo presión: tres futuros posibles tras las elecciones presidenciales
El peso colombiano se fortaleció después de la segunda vuelta electoral, llevando el dólar a sus niveles más bajos desde 2020. Sin embargo, analistas de la Universidad de San Buenaventura advierten que esta mejora depende de factores cruciales como el equipo económico del nuevo gobierno y cómo se maneje el déficit fiscal. Dependiendo de decisiones políticas, inflación y precios del petróleo, el dólar podría moverse en tres escenarios muy diferentes para lo que resta del mes.
El peso colombiano salió ganador después de la segunda vuelta electoral. Apenas ayer, el dólar cerró en 3.406,24 pesos, el nivel más bajo que se ha visto desde principios de 2020. Esto significa que si cambias dólares por pesos en estos días, obtienes menos cantidad de dinero que hace solo unos meses. La razón es simple: los inversionistas interpretaron el resultado electoral como una señal de menor riesgo político, así que ganaron confianza.
Lo anterior representa un respiro considerable para el bolsillo colombiano. En lo que va del año, el peso se ha fortalecido casi 300 pesos frente a la TRM (la tasa de cambio oficial) que rige desde el 1 de enero. Comparado con los últimos doce meses, la moneda mejoró más de 600 pesos. Esto tiene implicaciones reales: quien debe pagar facturas en dólares o viaja al exterior verá que sus gastos bajaron, mientras que quien recibe remesas o vende servicios al exterior está recibiendo menos pesos por su trabajo.
Pero aquí viene el punto importante. Lorena Gutiérrez, decana de la facultad de ciencias económicas y administrativas de la Universidad de San Buenaventura en Bogotá, advierte que "el mercado premió expectativas, no resultados definitivos". En otras palabras, los inversionistas apostaron por lo que creen que pasará, pero aún falta que se confirme. Para que la confianza sea real, el nuevo gobierno debe presentar su equipo económico y, especialmente, mostrar un plan claro para controlar el déficit fiscal (el dinero que el Estado gasta por encima de lo que recauda).
El análisis de la Universidad plantea tres escenarios posibles hasta finales de junio. El primero, más tranquilo, sugiere que el dólar oscile entre 3.300 y 3.450 pesos si el proceso electoral avanza sin complicaciones. En el segundo escenario, más optimista, la divisa podría llegar hasta 3.550 pesos si el gobierno demuestra estabilidad en sus medidas fiscales. El tercero, el más pesimista, presionaría el dólar hacia 3.700 pesos si hay tensiones entre Gobierno y Congreso, si no se atiende el déficit o si la Reserva Federal estadounidense cambia sus tasas de interés.
Hay dos factores adicionales que juegan en contra. La inflación se mantiene alta en 5,84%, y el Banco de la República tiene tasas de interés en 11,25%, lo que encarece los créditos. Además, si el precio del petróleo internacional sigue cayendo, entra menos dinero en dólares al país por exportaciones, presionando la divisa al alza.
La recomendación es práctica: quien debe gastar en dólares en los próximos meses debe presupuestar considerando los tres escenarios para no quedarse sin efectivo. Quien recibe remesas o factura hacia el exterior debe prepararse mentalmente para que sus ingresos en pesos podrían ajustarse hacia la baja. Lo fundamental, dice el análisis, es que junio cerraremos el segundo trimestre y eso definirá si este alivio en el precio del dólar es algo que se mantenga o si fue apenas un respiro electoral.
Fuente original: La República - Finanzas