DIAN aumenta multas por no declarar renta en 2026: hasta el 20% de ingresos

La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales fijó nuevas sanciones para contribuyentes que incumplan con sus obligaciones tributarias en 2026. La multa mínima es de 10 UVT, equivalente a 524.000 pesos, incluso si no hay impuesto a pagar. Las penalidades varían según si el error se corrige voluntariamente o si la DIAN lo detecta, pudiendo llegar hasta el 20% de los ingresos brutos en casos de incumplimiento persistente.
Declarar renta ante la DIAN no es un trámite opcional para quienes superan ciertos umbrales de ingresos, compras o patrimonio. Incumplir con esta obligación o hacerlo fuera de plazo genera consecuencias financieras que la administración tributaria ajusta cada año según la realidad económica del país. Para 2026, la Unidad de Valor Tributario (UVT) quedó establecida en 52.374 pesos, la referencia que usa la DIAN para calcular todas sus multas tributarias.
Uno de los errores más frecuentes entre contribuyentes es creer que, si no tienen saldo a pagar al Estado, pueden declarar tarde sin penalización. La ley dice lo contrario. Cualquier retraso, incluso de un solo día, genera una multa mínima de 10 UVT, lo que significa desembolsar 524.000 pesos solo por el atraso. Este piso mínimo se aplica independientemente de si el declarante debe dinero o no.
La DIAN clasifica las sanciones en dos escenarios. Si usted detecta el error y declara voluntariamente, los costos son menores: 5% del impuesto determinado por cada mes de retraso si hay saldo a pagar, 0,5% de los ingresos brutos si no hay impuesto a cargo, u 1% del patrimonio líquido si aplica esta última categoría. El tope en estos casos es del 100% del impuesto.
Si es la DIAN quien detecta la falta y le notifica formalmente, los porcentajes se duplican. La sanción sube al 10% del impuesto a cargo por cada mes de retraso. En incumplimientos persistentes, la penalidad puede escalar hasta el 20% de los ingresos brutos, castigo que golpea duramente el bolsillo de personas naturales y empresarios.
Más allá de las multas económicas, la normativa advierte sobre riesgos legales más severos. Cuando se demuestra evasión intencional o mecanismos fraudulentos para ocultar ingresos, la administración puede iniciar procesos penales. Los expertos recomiendan declarar en los plazos fijados según el calendario de la DIAN, que varía según los últimos dígitos del NIT o cédula, para evitar costos adicionales que afecten el flujo de caja personal.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales