Desempleo cae al 9,2%, pero la informalidad sigue atrapando al 55% de los trabajadores

El desempleo en Colombia bajó de 10,3% a 9,2% entre febrero de 2025 y febrero de 2026, una cifra que suena bien pero esconde una realidad problemática: casi el 56% de los colombianos que trabajan lo hace de manera informal. El empleo formal apenas creció 0,9%, mientras que la mayoría de nuevos trabajos son por cuenta propia o informales, sin protección ni estabilidad. Expertos advierten que aunque los números macroscópicos mejoran, la calidad del empleo que se está creando es deficiente.
Las cifras del Dane parecen traer noticias alentadoras: el desempleo bajó a 9,2% en febrero del 2026, comparado con el 10,3% del mismo mes del año anterior. Una mejora que, en números redondos, significa que hay casi 624.000 personas más con algún tipo de trabajo. Sin embargo, los economistas advierten que debajo de esos números hay un problema que no se resuelve: Colombia sigue atrapada en la informalidad.
Henry Amorocho, profesor de la Universidad del Rosario, le pone nombre a esta contradicción. Aunque reconoce que "tenerlo por debajo de un dígito sigue siendo un indicador bueno pese a todas las circunstancias que se están viviendo", añade una advertencia crucial: "El empleo formal solamente ha sido del 0,9%". Esto quiere decir que de toda la reducción en desempleo, apenas una pequeña parte corresponde a trabajos con contrato, prestaciones y seguridad social. El resto proviene del trabajo por cuenta propia e informal, que no ofrece protección ni beneficios a los trabajadores.
La informalidad en Colombia se mantiene en el 55,3%, apenas una caída comparada con el 57,6% de hace un año. Hablamos de más de la mitad de la población económicamente activa trabajando sin contrato, sin pensión, sin acceso a crédito bancario fácil. Para Mariana Quinche, economista de BBVA Research, la realidad es que se están creando empleos, pero no del tipo que genera bienestar: la mayoría aparece en trabajo por cuenta propia mientras que los empleos públicos se destruyeron.
Los sectores económicos también cuentan la historia de un mercado laboral desequilibrado. Mientras que servicios profesionales y atención en salud ganaron empleados, la agricultura perdió 363.000 puestos, el transporte y almacenamiento 86.000, y la construcción 38.000. Las ciudades también muestran disparidades: Bogotá tiene desempleo de 8,2%, pero Quibdó llega al 26,3%, mostrando la enorme brecha entre regiones.
Piedad Urdinola, directora del Dane, reconoce que el desempleo de 9,2% es "el mínimo histórico" y que la tendencia es hacia la baja. Pero eso no cambia el diagnóstico de fondo: Colombia reduce desempleados, pero no está generando empleos de calidad que saquen a la gente de la precariedad. Es un alivio temporal que no resuelve el problema estructural de un mercado laboral donde la mayoría trabaja sin red de protección.
Fuente original: Portafolio - Economía