Ministro del Trabajo asegura que el aumento de salario mínimo no afectó el empleo sino que lo impulsó

El Gobierno de Petro aumentó el salario mínimo un 23% en diciembre de 2025, decisión que fue cuestionada por temer efectos negativos en el empleo. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, afirma ahora que la medida tuvo el efecto contrario: en febrero de 2026 se crearon 624.000 empleos y la tasa de desempleo cayó a 9,2%, la más baja del siglo. Aunque reconoce retos pendientes, el funcionario presenta estas cifras como evidencia de que es posible crecer con inclusión.
Cuando el Gobierno de Gustavo Petro decidió aumentar el salario mínimo en un 23% a finales de 2025, muchos empresarios y expertos advirtieron que eso traería despidos y menos empleo. Es un argumento clásico: si le cuesta más caro pagar a los trabajadores, las empresas van a contratar menos gente. Pero el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, sostiene que la realidad fue totalmente diferente.
En una publicación en redes sociales, Sanguino afirmó que "¡Resultó carreta! El salario vital no tuvo efectos negativos en el empleo; lo impulsó". Según los datos del Gobierno que el ministro compartió, en febrero de 2026 se generaron 624.000 empleos nuevos y 252.000 personas dejaron de estar desempleadas. Con esos números, la tasa de desempleo cayó al 9,2%, algo que el ministerio describe como la cifra más baja del siglo actual.
Los números que presenta el Gobierno van más allá del empleo general. Según lo que el ministro reportó, también mejoró la calidad de los trabajos: se crearon 814.000 empleos formales (los que tienen prestaciones y protección legal) mientras que se perdieron 189.000 empleos informales (sin protección). La informalidad bajó al 55,3%. Para los colombianos comunes, esto significa que menos gente está trabajando en la clandestinidad sin acceso a pensión, salud o prestaciones.
El avance también llegó a grupos que históricamente han tenido dificultades en el mercado laboral. El desempleo entre mujeres bajó al 11,7%, la cifra más baja desde 2010. La brecha de género en el empleo (la diferencia entre desempleo de hombres y mujeres) se redujo a 4,3 puntos. En zonas rurales, el desempleo cayó a 6,8% y entre jóvenes a 16,5%.
Sin embargo, el propio Sanguino reconoce que quedan retos por resolver. El ministro mencionó que la brecha de género sigue siendo un desafío pendiente. Con todo, el funcionario insiste en que "estas cifras confirman que es posible crecer con inclusión y generar oportunidades reales", interpretando los resultados como una validación de la apuesta del Gobierno por un salario vital, trabajo digno y mayor equidad económica.
Fuente original: Portafolio - Economía