Invima alerta sobre Electrolit falsificado: detectan riesgos graves en productos adulterados que circulan en Colombia

El Invima confirmó la circulación de Electrolit falsificado en el país después de que el fabricante notificara la presencia de unidades adulteradas. Los productos fraudulentos tienen diferencias visibles en sabor, color, etiquetado y presentan sedimentos, olores extraños y sellos de seguridad defectuosos. La entidad pide a los consumidores no comprar ni consumir estas versiones y reportar cualquier efecto adverso a la salud.
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) encendió las alarmas al confirmar que hay Electrolit falsificado circulando en el mercado colombiano. La noticia llegó cuando Laboratorios Pisa, la empresa dueña del registro sanitario del producto, alertó a las autoridades sobre unidades adulteradas que ya están en las tiendas. Esto no es un asunto menor: los productos falsificados ponen en riesgo directo la salud de quien los consume porque nadie sabe realmente qué contienen ni en qué condiciones fueron fabricados.
Identificar estas falsificaciones no es complicado si se sabe qué buscar. El Invima reportó varias irregularidades claras en los productos adulterados: el sabor no es el correcto, el color de la solución varía, y hay diferencias notables en el etiquetado y diseño del envase. Algunos frascos tienen sedimentos en el fondo, huelen diferente al producto original y los sellos de seguridad están cortados o muestran signos de haber sido manipulados. Los logos también se ven borrosos, de baja calidad, comparados con el Electrolit legítimo que se supone debe tener estándares de fabricación verificados.
El riesgo es que muchos de estos productos falsificados se venden por internet, redes sociales y canales de mensajería, espacios donde es más difícil que las autoridades ejerzan control. Por eso el Invima insistió en que los consumidores deben verificar el número de registro sanitario antes de comprar cualquier medicamento o bebida de electrolitos. Si alguien ya está consumiendo un Electrolit sospechoso, la recomendación es dejar de hacerlo inmediatamente y reportar cualquier síntoma extraño a través de los mecanismos de farmacovigilancia disponibles.
Las autoridades de salud locales ya están en alerta para intensificar inspecciones en establecimientos donde podría estar vendiéndose este producto falsificado, con la intención de retirarlo y destruirlo. El mensaje de fondo es claro: no es un capricho regulatorio sino una cuestión de protección real. Cuando compra un medicamento o bebida para rehidratación, usted confía en que cumpla estándares mínimos de seguridad. Un producto falso elimina esa garantía por completo.
Fuente original: Portafolio - Economía