Colombia y Ecuador: una guerra comercial que ya cuesta caro a ambas economías

Colombia y Ecuador viven su peor crisis comercial en años con aranceles del 30% en ambas direcciones desde febrero. Detrás está la disputa por el control del narcotráfico en la frontera, donde se concentra casi la mitad de los cultivos de coca del país. El comercio bilateral genera un superávit de US$921 millones para Colombia, pero sectores como el petrolero y energético ya sienten el golpe de las represalias ecuatorianas.
La relación entre Colombia y Ecuador está en su punto más tenso en años. Desde el 1 de febrero, ambos países se mantienen en una escalada de medidas comerciales que nadie esperaba que llegara tan lejos: aranceles recíprocos del 30%, suspensión de exportaciones de energía eléctrica desde Colombia y, lo que duele más, un aumento colosal en las tarifas para transportar petróleo colombiano a través del territorio ecuatoriano.
Lo que comenzó como un endurecimiento del discurso ecuatoriano frente al crimen organizado en la frontera el 21 de enero, derivó en una guerra de represalias económicas. Colombia respondió a los aranceles ecuatorianos con medidas simétricas, mientras que Ecuador elevó de US$3 a US$30 por barril la tarifa del Oleoducto Transecuatoriano (Sote), un golpe directo a la producción petrolera del sur colombiano, especialmente en Putumayo. Según un informe de Anif, esta decisión impacta directamente los encadenamientos productivos de una región que ya enfrenta desafíos estructurales.
El trasfondo de la disputa es la concentración de cultivos de coca en la frontera. Nariño y Putumayo concentran el 46% de las 252.575 hectáreas de coca que registró Colombia en 2023, cifra que marca un récord histórico según datos de la UNODC. Ecuador ha usado esta realidad como justificación para endurecerse, mientras Colombia señala que sus medidas son "transitorias y sujetas a revisión", aunque por ahora no hay señales de que las cosas cambien.
En números, la relación comercial bilateral ha sido históricamente favorable para Colombia. Entre enero y noviembre de 2025, el superávit alcanzó US$921 millones. Las exportaciones colombianas sumaron US$1.847 millones, con Ecuador como séptimo destino global y tercera opción para productos no minero energéticos. Sin embargo, nueve de cada diez dólares que vendemos a Ecuador son bienes manufacturados: medicamentos, plaguicidas, vehículos de carga. Ecuador, por su parte, nos vende principalmente productos agroindustriales como conservas de pescado y aceite de palma.
La energía es otro punto caliente. Durante la crisis de racionamientos que enfrentó Ecuador en 2024 por sequía, Colombia fue solidaria: en momentos puntuales llegó a cubrir el 8% de la demanda energética ecuatoriana. Pero eso es historia. La suspensión de esas exportaciones es otro golpe a la economía de ambos lados de la frontera.
El 6 de febrero hubo una reunión de alto nivel entre delegaciones para intentar resolver la crisis, pero según la Cancillería, no se lograron acuerdos concretos. Los canales diplomáticos siguen abiertos, pero la disputa permanece. Y mientras se negocia, los sectores productivos ya cargan el costo: incertidumbre en la inversión, presión en el empleo, y la amenaza de que todo esto empeore. Colombia y Ecuador son vecinos, comparten frontera, integran la Comunidad Andina juntos. Pero hoy actúan como rivales económicos, y eso duele a ambos.
Fuente original: Portafolio - Negocios