Colombia sube al cuarto lugar en IA de Latinoamérica, pero tiene una tarea pendiente: cerrar brechas de tecnología

Colombia avanza en su economía digital con el sector TIC moviendo 58,1 billones de pesos y generando 370.000 empleos. El país escaló al cuarto lugar en el ranking de Inteligencia Artificial de la región y abrió la primera facultad de IA de América Latina. Sin embargo, persisten problemas de infraestructura y especialización técnica que frenan todo el potencial que el país podría tener en tecnología.
La economía tecnológica colombiana está ganando peso. Según datos del DANE, el sector TIC movió 58,1 billones de pesos en 2025 con un crecimiento del 5,5% respecto al año anterior y genera aproximadamente 370.000 empleos. El músculo está en los servicios de tecnología, que concentran casi el 40% del valor agregado, seguidos por telecomunicaciones y comercio relacionado. Lo más interesante es que los contenidos y medios digitales crecieron de manera notable: pasaron de representar el 8,7% hace tres años al 10,7% ahora, lo que significa que más colombianos están conectados y consumiendo contenido digital.
Pero aquí viene lo curioso: aunque el sector TIC crece en números absolutos, su participación en la economía total del país bajó ligeramente. Pasó de 3,72% en 2022 a 3,47% en 2025. Eso quiere decir que otros sectores de la economía están creciendo aún más rápido, lo que suena bien a primera vista pero revela el verdadero desafío: el país necesita sofisticarse en tecnología, no solo crecer en volumen.
En Inteligencia Artificial específicamente, Colombia tiene razones para estar de buen ánimo. El Índice Latinoamericano de IA 2025, hecho en conjunto por la CEPAL y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile, ubicó al país en cuarto lugar de la región con un puntaje de 55,84 sobre 100, subiendo una posición respecto al año anterior. Para dimensionar: cinco países, incluyendo Colombia, concentran el 86% del uso de soluciones de IA en toda Latinoamérica.
Las fortalezas colombianas son claras. El país brilla en gobernanza para que los ciudadanos usen IA, lidera la región en demanda de cursos de Inteligencia Artificial con 9.183 inscripciones por millón de habitantes activos, y es segundo en egresados en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) con el 23,91%. Además, Colombia logró la máxima puntuación en indicadores de protección de datos y sostenibilidad de centros de datos.
Pero el mismo análisis deja al descubierto lo que falta: la capacidad de cómputo es insuficiente, el talento especializado escasea y hay regiones del país donde la conectividad es precaria. Estos problemas frenan lo que Colombia podría hacer en IA a pesar del interés que existe.
Para atacar la falta de especialización, Colombia abrió la primera facultad de Inteligencia Artificial de América Latina en Manizales y está desarrollando dos facultades más. Es un paso ambicioso que busca llenar la brecha de talento que los índices internacionales identifican como uno de los principales limitantes. Paralelamente, el país está ganando visibilidad en espacios internacionales como la OCDE y el G7, posicionándose como interlocutor en la definición de estándares éticos globales para el uso de IA.
En el frente del Estado, Colombia también está avanzando. El Ministerio TIC lanzó GOV.CO 2.0, una versión mejorada del portal único del Estado más rápida y accesible desde cualquier dispositivo. Le agregó ROBI, un asistente virtual con IA que atiende 7/24 a ciudadanos que necesitan contactar entidades públicas. Además, 81 nuevas entidades se sumaron a la Carpeta Ciudadana Digital, donde cada colombiano puede acceder a sus documentos en línea. El país también está cerca de completar el Plan Nacional de Infraestructura de Datos y ya superó la meta de datos abiertos con 805 entidades vinculadas.
En ciberseguridad, el país destinó 64.500 millones de pesos para blindar sistemas del Estado, lo que permitió gestionar 82.000 vulnerabilidades y cerrar 37.000 brechas críticas. En un contexto donde los ciberataques aumentan, esta inversión es estratégica para proteger la información de los ciudadanos y los servicios digitales.
El panorama es claro: Colombia pasó de enfocarse en conectividad básica a buscar competir en innovación y talento. Los datos muestran que el país tiene bases sólidas, especialmente en política digital y formación. Lo que queda es cerrar las brechas entre la Colombia urbana y la rural en conectividad de calidad, acelerar la especialización técnica y mantener el crecimiento del sector TIC como parte importante de la economía nacional. Es el próximo escalón que el país debe subir.
Fuente original: Impacto TIC


