Colombia pierde competitividad: operaciones de comercio exterior demoran más del doble que en el resto del mundo

Una operación de importación o exportación tarda entre 6 y 7 días en Colombia cuando el estándar internacional es de 48 horas, generando una brecha de más de 100 horas según Analdex. Los retrasos en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos disparan costos logísticos y comprometen la entrega de productos. El sector exportador advierte que sin mejorar tiempos logísticos y coordinación institucional, el país seguirá perdiendo posición en las cadenas globales de valor.
Mientras en mercados competitivos del mundo las operaciones de comercio exterior se resuelven en menos de dos días, en Colombia las empresas deben prepararse para esperas de una semana completa. Esta diferencia de más de cien horas no es un detalle administrativo: es un costo que sale del bolsillo de los exportadores y un freno para la competitividad del país.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, ha alertado que esta brecha representa uno de los principales problemas del sector. Desde la asociación advierten que "entre 6 y 7 días puede tardar una operación en el país", cuando internacionalmente se espera que esto ocurra en 48 horas. Las demoras acumuladas en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos generan sobrecostos que las empresas deben absorber, haciéndolas menos competitivas frente a rivales de otros países.
El problema va más allá de la espera. Estos retrasos pueden llegar a detener completamente las operaciones logísticas, afectando directamente los cronogramas de entrega y los compromisos comerciales de las empresas. Los bloqueos, las deficiencias en infraestructura y la falta de coordinación entre instituciones del Estado siguen siendo cuellos de botella históricos que nadie ha logrado desatar.
No obstante, Analdex reconoce que la responsabilidad no recae únicamente en el sector público. También existen ineficiencias dentro de las propias empresas: reprocesos innecesarios, tiempos muertos y decisiones operativas que alargan aún más el calvario. Como lo señala el gremio, "podemos ser eficientes produciendo, pero de puertas hacia afuera, los sobrecostos logísticos y los retrasos terminan pasándonos la cuenta de cobro".
El mensaje del vicepresidente de Analdex, Diego Rengifo, es contundente: en el comercio exterior "el tiempo sí es dinero". Esta brecha de tiempos afecta directamente la capacidad del país para insertarse en cadenas globales de valor y limita su atractivo para empresas que evalúan dónde producir y comercializar.
La solución requiere trabajo conjunto. El sector privado exige mayor articulación con las entidades del Estado para modernizar la infraestructura, eliminar cuellos de botella y mejorar la coordinación entre instituciones. Sin estos cambios, por mucho que Colombia perfeccione su capacidad productiva, seguirá perdiendo terreno frente a competidores internacionales que ya tienen resuelto el puzzle logístico.
Fuente original: Portafolio - Negocios