Colombia necesita invertir más y mejor para dejar de crecer tan lentamente
El superintendente financiero advierte que el ahorro nacional se desplomó de 18,6% a 6,4% del PIB en dos décadas, lo que frena la inversión y el crecimiento económico. Para crecer de verdad, dice, no basta invertir más dinero: hay que hacerlo de forma sostenible y responsable, considerando el impacto ambiental de los proyectos.
Colombia tiene un problema de crecimiento económico que no se resuelve solo con más dinero circulando en la economía. Así lo plantea César Ferrari, superintendente financiero, quien en un foro reciente sobre economía verde hizo un diagnóstico preocupante: el país no está ahorrando ni invirtiendo lo suficiente para aceleración sus ritmos de expansión económica.
Los números son elocuentes y muestran una caída dramática en los últimos veinte años. En 2005, Colombia ahorraba el equivalente a 18,6% de su PIB, es decir, de toda la riqueza que produce en un año. Para 2025, esa cifra se desplomó a apenas 6,4%. Cuando un país ahorra menos, invierte menos. Y cuando invierte menos, crece menos. Es así de simple: menos dinero disponible para financiar fábricas, carreteras, tecnología y negocios nuevos significa que la economía se mueve a paso de tortuga.
Ferrari ilustró la urgencia del problema con un indicador técnico llamado Icor (la cantidad de inversión que se necesita para crecer un punto porcentual). Colombia tiene un Icor de 8,7, lo que significa que para lograr un crecimiento del 10% anual, tendría que invertir el equivalente a 80% de su PIB completo. Dicho de otra forma: sería casi imposible a los ritmos actuales.
Pero el superintendente no solo diagnóstica el problema. También propone una salida diferente a la que típicamente se piensa. No se trata simplemente de conseguir más dinero para invertir, sino de cambiar cómo se invierte ese dinero. Ferrari planteó que las inversiones deben ser sostenibles y responsables, es decir, que generen crecimiento económico sin destruir el medio ambiente en el proceso. "No se necesita cualquier crecimiento, se requiere un crecimiento económico que proporcione bienestar. Es posible priorizar proyectos más allá de la rentabilidad" señaló.
Para lograrlo, el superintendente hace un llamado al sector privado a que integre criterios de naturaleza y biodiversidad en los análisis de riesgo que hacen antes de decidir si financian un proyecto o no. En otras palabras: preguntarse si un negocio es realmente rentable a largo plazo si destruye los recursos naturales de los que depende la economía futura. Al final, como lo sintetizó Ferrari, "la sostenibilidad consiste en asegurar el presente sin poner en riesgo el futuro".
Fuente original: La República - Finanzas