Cinco trampas del crédito que la mayoría no ve: cómo evitar que la deuda se salga de control

Mientras miles de colombianos solicitan préstamos enfocados solo en el valor de la cuota mensual, expertos advierten que hay mucho más detrás: intereses ocultos, seguros adicionales y plazos extendidos que disparan el costo real de la deuda. El riesgo de suplantación de identidad suma otra amenaza. Revisar documentos, conocer el costo total y proteger información personal pueden marcar la diferencia entre un crédito que impulsa proyectos o una obligación que afecta el bolsillo durante años.
Comprar un celular, cambiar la moto, remodelar la casa o pagar una emergencia. Cada día miles de colombianos firman un crédito creyendo que lo más importante es saber cuánto pagarán cada mes. Lo que no ven es que detrás de esa cuota hay intereses, seguros, plazos y obligaciones que muchos solo descubren cuando el contrato ya está en manos de la entidad financiera.
El sector crediticio está nuevamente en movimiento. Según la Superintendencia Financiera, la cartera bruta de los bancos alcanzó 785,1 billones de pesos en abril, cerrando un año consecutivo de crecimiento real tras más de dos años de caídas. El 96,2 por ciento de la cartera permanece al día. Pero ese panorama de recuperación también significa que más hogares están recurriendo al sistema financiero, lo que hace aún más importante detenerse unos minutos antes de firmar cualquier documento.
El error más común es tomar la decisión basándose solo en el valor de la cuota mensual. Una mensualidad que parece baja puede estar financiada a un plazo más largo, con intereses acumulados que elevan bastante el costo final del préstamo. Patricia Arteaga, directora de ventas de PayJoy, sostiene que "para quien accede por primera vez al sistema financiero, la claridad es su mejor protección, pues aunque muchos se fijan solo en la cuota y pasan por alto los documentos, conocer las condiciones exactas desde el primer día evita sorpresas. Al final, entender qué se está firmando constituye el verdadero primer paso para construir un historial crediticio exitoso".
Los documentos que deben conservarse son básicos: el contrato de crédito muestra el monto, plazo, tasa de interés y obligaciones de ambas partes. La tabla de amortización detalla cuánto de cada cuota va a capital y cuánto a intereses. El resumen de condiciones permite identificar rápidamente la tasa, el valor de la cuota, la fecha de pago y costos adicionales como seguros. Si se financia un bien, también es crucial guardar la factura y la garantía.
Pero hay otro riesgo que preocupa cada vez más: convertirse en deudor de un crédito que nunca se pidió. Un estudio reciente de DataCrédito Experian reveló que el 97,7 por ciento de los colombianos considera que el fraude es frecuente, mientras que el 36,6 por ciento asegura haber sido víctima durante el último año. Más del 60 por ciento conoce a alguien cercano que ha sufrido este tipo de delitos, y el 41,8 por ciento de las víctimas reportó pérdidas económicas.
Jacob Sandberg, vicepresidente de Midatacrédito, subraya que "una de las mejores formas de protegerse consiste en revisar periódicamente el historial crediticio para verificar que todos los productos registrados realmente correspondan al titular". DataCrédito Experian recomienda además activar alertas de identidad que adviertan a los bancos sobre posibles intentos de suplantación, proteger información personal evitando compartirla en sitios web sospechosos, y estar atento a cambios inesperados en el perfil crediticio como consultas extrañas o apertura de productos que no se recuerdan.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales