Cierran playa del Urabá para proteger anidación de cuatro especies de tortugas marinas

Las autoridades ambientales cerraron Playa Bobalito en Necoclí hasta fin de año para proteger el desove de tortugas marinas. El cierre abarca 14 kilómetros de costa justo antes de la temporada turística de Semana Santa. En esta zona anidan cuatro especies diferentes: verde, caná, carey y cabezona, que requieren tranquilidad total para reproducirse exitosamente.
Corpourabá ordenó el cierre total de Playa Bobalito en Necoclí como medida de protección durante la temporada de anidación de tortugas marinas en el golfo de Urabá. La decisión restringe el acceso a cerca de 14 kilómetros de costa, una acción que llega en momentos de máxima presión turística con la cercanía de Semana Santa.
El área es hogar de cuatro especies de tortugas marinas: la verde, la caná, la carey y la cabezona. Estos animales llegan cada año a esta playa para reproducirse, un proceso que depende de condiciones muy específicas de tranquilidad. La presencia de personas, ruido, iluminación artificial y contaminación alteran el comportamiento de las hembras y comprometen tanto los huevos como la supervivencia de las crías.
Alexis Cuesta, director de Corpourabá, explicó que "la idea con la medida es detener el acceso de turistas y de la población que perjudique el entorno con quemas, basuras y/o contaminación porque es esencial proteger el entorno de la playa". El cierre comenzó a mediados de marzo y se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2026, período en el cual se reforzarán los controles para impedir el ingreso de turistas y habitantes.
Playa Bobalito forma parte de una de las colonias anidadoras más importantes del Caribe, lo que la convierte en un punto estratégico para la conservación de estas especies. Vanessa Tabares Polo, bióloga marina experta en ecología costera de la Universidad de Antioquia, señaló que "el Golfo de Urabá, y en especial Playa Bobalito hace parte de una colonia anidadora de suma importancia en el Caribe y por eso hay que cuidar este espacio. Las acciones de investigación y protección en conjunto hacen que la zona se delimite con mayor exactitud y precisión, permitiendo que la anidación se desarrolle de una manera adecuada para estas especies y garantizando el éxito del nacimiento de estos individuos en la región".
El cierre también pretende frenar prácticas históricas que han dañado estos ecosistemas, como la disposición inadecuada de residuos, fogatas y quemas cercanas a la playa. Estas actividades deterioran el hábitat y aumentan riesgos tanto para las tortugas adultas como para los nidos. Las autoridades hicieron énfasis en que esta es una acción preventiva necesaria para garantizar que el ciclo reproductivo de las tortugas se desarrolle adecuadamente y preservar uno de los espacios más relevantes del golfo de Urabá en medio de la creciente presión turística sobre las zonas costeras colombianas.
Fuente original: El Tiempo - Vida