Científicos japoneses crean riñones de rata en ratones: un paso hacia órganos cultivados para trasplantes

Investigadores de Japón lograron generar riñones hechos de células de rata dentro de embriones de ratón usando una técnica de manipulación genética. El método consiste en crear embriones incapaces de formar su propio riñón y luego inyectar células madre de otra especie para que ocupen ese espacio. Aunque el experimento es exitoso en el laboratorio, los embriones no llegaron a nacer, así que aún no se puede saber si los órganos funcionarían de verdad. El objetivo final es cultivar órganos humanos en animales más grandes, como cerdos, para resolver la escasez mundial de riñones para trasplante.
Investigadores del Centro Nacional de Geriatría y Gerontología de Japón y del Instituto de Ciencia y Tecnología de Nara han logrado algo que suena sacado de una película de ciencia ficción: crear riñones hechos de células de rata dentro del cuerpo de ratones. El experimento usa una técnica llamada complementación de blastocisto interespecífica, que básicamente consiste en engañar a la naturaleza para que células de una especie construyan órganos dentro de otra.
El truco está en la manipulación genética. Los científicos crearon embriones de ratón a los que les falta la capacidad de desarrollar sus propios riñones. Eliminaron genes clave del desarrollo renal, dejando lo que ellos llaman un "nicho biológico vacío". Es como si prepararan un espacio en blanco dentro del embrión esperando a que algo lo llene. Luego inyectaron células madre embrionarias de rata en estos embriones en fase temprana. Esas células madre, que pueden convertirse en casi cualquier tipo de célula del cuerpo, respondieron a las señales del embrión huésped y empezaron a formar un riñón, pero hecho de células de rata.
Lo interesante es que las células de rata se integraron en las partes más importantes del riñón: se convirtieron en nefronas (las unidades funcionales que filtran la sangre) y formaron el sistema colector de orina. El resultado fue un riñón completamente desarrollado hecho principalmente de células de rata, pero dentro de un organismo de ratón. Sin embargo, los investigadores fueron honestos sobre una limitación crucial: los embriones nunca llegaron a nacer, así que no pudieron comprobar si estos riñones funcionaban de verdad filtrand sangre o produciendo orina.
Esta técnica no es del todo nueva. Ya se había usado antes para crear páncreas y otras estructuras en modelos ratón-rata. La novedad aquí es que demuestran que bajo las condiciones genéticas correctas, células de una especie pueden integrarse eficientemente en el desarrollo de otra y construir estructuras tan complejas como un riñón. El principio detrás es lo que llaman "competencia celular": al eliminar la posibilidad de que el embrión huésped forme su propio riñón, las células donantes obtienen una ventaja que favorece su crecimiento y especialización.
Pero hay un gran pero. Los órganos creados en el laboratorio enfrentan barreras reales. Los embriones no sobrevivieron hasta nacer, lo que imposibilita evaluar si el riñón puede filtrar sangre adecuadamente, producir orina o conectarse bien con el resto del sistema urinario. Además, existen diferencias biológicas entre especies, como los tiempos de desarrollo embrionario, que complican crear órganos completamente funcionales.
A pesar de estas limitaciones, el equipo considera esto un paso importante. Los hallazgos se publicaron en la revista Stem Cell Reports y abren camino a futuros intentos de cultivar órganos humanos en animales más grandes, como cerdos. El objetivo final es claro: resolver una crisis real en medicina. Miles de pacientes en todo el mundo esperan trasplantes de riñón y mueren en las listas de espera porque hay muy pocos órganos disponibles. Un riñón cultivado en un cerdo podría cambiar ese panorama. De momento, esto sigue siendo ciencia experimental, pero representa un avance genuino hacia una medicina de trasplantes que dependa menos de donantes humanos.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


